La Corte Penal Internacional es una de las instituciones judiciales de reciente creación, en 1998 tras el Tratado de Roma, más ambiciosas en cuanto a los objetivos y persecución de una justicia Internacional real y eficaz. Durante la séptima sesión del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Maria Chiara Marullo y Javier Pérez Ruíz, abogados, hablaron del funcionamiento, los objetivos y las dificultades que encuentra este organismo en el mundo contemporáneo para llevar a cabo su labor.

“No hay crimen más grande que aquél que se perpetra a conciencia de su impunidad”

Thomas Hobbes

Los primeros indicios que se tienen sobre tratados o acuerdos sobre justicia internacional en pro de lo que hoy llamaríamos derechos humanos tienen se esbozan ya en los siglos XV y XVI entorno a acuerdos sobre temas de esclavismo. Sin embargo, no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuyos horrores conmocionaron al mundo, que se empezó a gestar una verdadera Declaración de Derechos Humanos (que bebía de la Declaración francesa de los Derechos del Hombre y del la Declaración americana) en base a la cual se ha ido creando toda una base jurídica en defensa de los Derechos Humanos, a través de diferentes Convenciones.

Sin embargo, durante del siglo XX, las violaciones de Derechos Humanos han sido constantes incluso después de la Segunda Guerra Mundial en lugares como Vietnam, Corea, China, los Balcanes, la “guerra sucia” en la América Latina de las dictaduras y los golpes de estado, Rwanda, Afganistán, Irak, Libia… El Tribunal penal Internacional trata de investigar muchos de estos crímenes, para tratar de que los responsables paguen por ello.

Conscientes de que todos los pueblos están unidos por estrechos lazos y sus culturas configuran un patrimonio común y observando con preocupación que este delicado mosaico puede romperse en cualquier momento,

Teniendo presente que, en este siglo, millones de niños, mujeres y hombres han sido víctimas de atrocidades que desafían la imaginación y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad,
Reconociendo que esos graves crímenes constituyen una amenaza para la paz, la seguridad y el bienestar de la humanidad,

Afirmando que los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto no deben quedar sin castigo y que, a tal fin, hay que adoptar medidas en el plano nacional e intensificar la cooperación internacional para asegurar que sean efectivamente sometidos a la acción de la justicia…

Estatuto de Roma, Preámbulo

 El Tribunal Penal Internacional tiene sus orígenes en los Tribunales de Nuremberg y de Tokio, en los que se quiso juzgar los crímenes de guerra de Alemania y Japón, pero fueron muy criticados por varios aspectos: en primer lugar porque los militares no habían cometido crimen alguno según las leyes de su país; supuso una imposición judicial de los vencedores a los vencidos, ya que el ejército aliado también había cometido crímenes de guerra y nadie fue juzgado por ello. Además, no se aplicaron principios de temporalidad y territorialidad de los delitos.

A partir de entonces, la ONU planteó la creación de un tribunal permanente en materia criminal, con similar estructura a   la Corte Internacional de Justicia, pero el proyecto no prosperó hasta  los graves acontecimientos del genocidio yugoslavo (1991-1995) y ruandés (1994). Para estos casos, se crearon el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY – en inglés), en 1993, y el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR – en inglés), en 1194. Ambos tribunales siguen trabajando en el restablecimiento de la justicia, tanto en las zonas de la antigua Yogoslavia (en inglés) como en Rwuanda.

De este modo, la creación del Tribunal Penal Internacional en 1998, tras el Tratado de Roma, supuso la creación de un organismo que sería capaz de investigar los crímenes a lo largo y ancho del planeta. Sin embargo los crímenes que puede conocer la Corte se encuentran limitados a los señalados en el artículo 5 del Estatuto de Roma, que son:

  • El Crimen de agresión (art. 8 bis, según Resolución 6 del 11/06/2010 de la Asamblea de Estados Parte del Estatuto de Roma).

El funcionamiento de este organismo puede verse detallado en este artículo de Carolina S. Anello. Abogada (Universidad de Buenos Aires), pero lo más importante a tener en cuenta son el criterio de Jurisdicción Civil Universal (sólo utilizada por EEUU y por algunos tribunales especiales) y la Jurisdicción Penal Universal, cuya única base para abrir un proceso es la naturaleza del crimen. Del mismo modo, este organismo trabaja con un programa de víctimas muy desarrollado en el que ellas mismas participan y so protegidas como testigos. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) ha puesto a disposición de todo el mundo un “Manual para víctimas, sus representantes legales y ONG sobre los derechos de las víctimas ante la Corte Penal Internacional”.

El caso Pinochet, llevado por Audiencia Nacional desde España, el caso Sharon, juzgado por tribunales belgas o el caso de Guantánamo, llevado también desde España, son ejemplos de esto. Sin embargo, el Gobierno español limitó la capacidad de sus tribunales por presiones de países como EEUU o Israel tras la petición de investigación de los crímenes de guerra israelís en varios ataques a la Franja de Gaza.

Actualmente, Uganda, la República Democrática del Congo, Darfur (Sudán), Kenia, la República Centroafricana, Costa de Marfil y Libia ocupan la mayor parte de las actividades del Tribunal, pero siguen recibiendo casos cada día. Sin embargo, ciertos grupos critican al Tribunal por haber rechazado las invitaciones de países como Libia para labores de supervisión y de observancia, o de haber tenido en cuenta sólo la documentación aportada por el Consejo Nacional de Transición sin prestar atención a los informes de grupos independientes del Reino Unido y de Bélgica, que llevaron a cabo estas labores durante el conflicto. De esta manera, se acusa al Tribunal de cierta parcialidad.

Algunos de los casos más mediatizados últimamente han sido los de Saif al-Islam, hijo de Gadafi, y de Felipe Calderón, presidente de México.

Saif al-Islam

Felipe Calderón

Para los que os interese, CONTRAVÍA entrevistó a Kai Ambos, Juez Tribunal Internacional y experto en Corte Penal Internacional, sobre el caso colombiano.

No obstante, quizá el problema de la justicia es su lentitud, la cual no puede responder a la velocidad con la que ocurren los acontecimientos.

Michel Collon es periodista y formó parte de los grupos de observación independiente en Libia.

A pesar de todo, creo que debemos ser optimistas y trabajar juntos para que la justicia sea reparada allá donde haya sido lesionada. Es nuestra responsabilidad como trabajadores por la paz.

“Una cualidad de la Justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia”
Jean de la Bruyere (1645-1696). Escritor francés
“Lo que consideramos justicia es, con mucha frecuencia, una injusticia cometida en nuestro favor”
Reveillere
¡SALUD!
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The International Justice and International Crimes

The ICC is a judicial institution recently created in 1998 following the Treaty of Rome, more ambitious in terms of objectives and pursuit of a real and effective international justice. During the seventh session of the Intercultural Seminar at the International University Master in Peace, Conflict and Development at the University Jaume I, Maria Chiara Marullo and Javier Perez Ruiz, lawyers, spoke of the operation, the objectives and the difficulties encountered by this organism in the worldcontemporary to carry out their work.

“There is no greater crime than that which is perpetrated with impunity consciousness”

Thomas Hobbes

Early indications are that treaties or agreements on behalf of international justice in what we now call human rights have outlined already in the fifteenth and sixteenth centuries agreements around issues of slavery. However, it was not until after the Second World War, whose horrors shocked the world, began to take shape a true Declaration of Human Rights (which drank from the French Declaration of the Rights of Man and of the American Declaration) based to which has created an entire legal basis to defend human rights through various conventions.

However, during the twentieth century, human rights violations have been ongoing even after the Second World War in places like Vietnam, Korea, China, the Balkans, the “dirty war” in Latin American dictatorships and coups state, Rwanda, Afghanistan, Iraq, Libya … The International Criminal Court is investigating many of these crimes, to try those responsible pay for it.

Conscious that all peoples are united by common bonds, their cultures pieced together in a common heritage, and concerned that this delicate mosaic may be shattered at any time

Bearing in mind that in this century millions of children, women and men have been victims of unimaginable atrocities that deeply shock the conscience of mankind,

Recognizing that such grave crimes threaten the peace, safety and welfare of humanity,

Affirming that the most serious crimes of concern to the international community as a whole must not go unpunished and that, to this end, we must take action at the national level and enhance international cooperation to ensure that they are actually subjected to the action of justice …

Rome Statute, Preamble

The International Criminal Court has its origins in the Nuremberg and Tokyo, which would judge the war crimes of Germany and Japan, but were heavily criticized by several aspects: first, because the military had not committed any crime under the laws of their country was a judicial imposition of the victors to the vanquished, as the allied army had also committed war crimes and no one was tried for it. Also, do not apply principles of temporality and territoriality of crime.

Since then, the UN proposed the creation of a permanent court in criminal matters, with a similar structure to the International Court of Justice, but the project did not prosper until the serious events of Yugoslav genocide (1991-1995) and Rwanda’s (1994) . For these cases, created the International Criminal Tribunal for the Former Yugoslavia (ICTY) in 1993, and the International Criminal Tribunal for Rwanda (ICTR ) in 1194. Both courts are still working on the restoration of justice, both in areas of the former Yogoslavia and Rwuanda (spanish link).

Thus, the creation of the International Criminal Court in 1998, after the Rome Statute, led to the creation of a body to be able to investigate crimes throughout the world (spanish link). But the crimes that the Court could hear are limited to those listed in Article 5 of the Rome Statute, which are:

The operation of this organization may be detailed in this article, but more important to consider are the criteria of Universal Civil Jurisdiction (only used by the U.S. and some special courts) and the Universal Criminal Jurisdiction, whose only basis for starting a process is the nature the crime. Similarly, the agency works with a highly developed program for victims in which they themselves participate and protected so as witnesses. The International Federation of Human Rights (FIDH) has made available all over the world a “Handbook for Victims, their Legal Representatives and NGOs on the rights of victims before the International Criminal Court.”

Pinochet case, led by National Court from Spain, Sharon case, tried by Belgian courts and the case of Guantanamo (spanish link), taken also from Spain, are examples of this. However, the Spanish government limited the ability of the courts under pressure from countries like the U.S. or Israel after the request for an investigation of Israeli war crimes in several attacks on the Gaza Strip.

Currently, Uganda, the Democratic Republic of Congo, Darfur (Sudan), Kenya, Central African Republic, Ivory Coast and Libya occupy the majority of the Court’s activities, but continue to receive cases every day. However, some groups criticize the Court for refusing invitations from countries like Libya for oversight and enforcement, or having taken into account only the documentation provided by the National Transitional Council, ignoring the reports of independent groups the UK and Belgium, who carried out this work during the conflict. Thus, the Court is accused of partiality.

Some of the most media attention lately have been those of Saif al-Islam, son of Gaddafi, and Felipe Calderon, president of Mexico.

Saif al-Islam

Felipe Calderon

However, perhaps the problem of justice is slow, which can not respond to the speed with which events occur.

Michel Collon is a journalist and became part of independent monitoring groups in Libya.

Nevertheless, I think we should be optimistic and work together for justice to be repaired where it has been damaged beyond. It is our responsibility as peacemakers.

“A quality of justice is to do it quickly and without delay, make her wait is injustice”

Jean de la Bruyere (1645-1696). French writer

“What we consider justice is too often an injustice in our favor”

Reveillere

SALUD!

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