Archivos para marzo, 2012

Lugar: Universidad Jaume I

Día: 28/03/2012

Tras la declaración de ETA, el 20 de octubre de 2011, del cese definitivo de su actividad armada, el Proceso de Paz en el País Vasco ha tomado un nuevo rumbo, con perspectivas cada vez más plausibles y claras de una solución política y pacífica del conflicto. Para hablar del proceso, Luis P. Martín, de la Université de Pau et des Pays de l’Adour, estuvo presente en el Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I. La mayoría de la sociedad vasca no cree ya en la violencia, pues hace tiempo que dejó de tener justificación política tras la caída de la dictadura franquista. Sin embargo, como es lógico, rechazan las posturas cerradas de ciertos sectores porque tienen miedo que el proceso siga un rumbo unilateral que ponga en peligro el trabajo que se ha ido realizando durante los últimos 30 años.

El conflicto vasco ha derivado de la confrontación de dos estructuras socio políticas y económicas muy claras: el nacionalismo vasco y las estructuras estatales de España y Francia. Mientras la primera se basa en la unión por identidad y comunidades en un determinado espacio, la segunda se conforma por la aglutinación de naciones periféricas, con ciertos rasgos comunes, a los que se incluye por la fuerza del Estado (derecho y leyes) o a través de las guerras. Un vistazo a la historia de nuestro país nos permite comprender mejor esta situaciones como las posteriores a la persecución de Antonio Pérez, por parte de Felipe II, en Aragón o a la del País Vasco y Navarra tras la última Guerra Carlista.

De esta forma, el choque entre ambas concepciones deriva en un conflicto entre una estructura dominante (Estado – Nación) y una estructura dominada (Nacionalismo) por la obtención de competencias y control sobre un determinado territorio. Ninguna de estas estructuras es violenta per se, sino que la violencia política deriva de un estancamiento y prolongación del conflicto en el que uno de los actores domina claramente sobre el otro, que se ve y siente desposeído de elementos políticos, sociales y culturales con los que se ha identificado históricamente.

El nacionalismo vasco, en sus orígenes, está encuadrado un una línea muy determinada. El nacionalismo rechaza la modernidad, el desarrollo industrial y las migraciones masivas a su territorio, ya que esta situación puede derivar en la pérdida de componentes identitarios. Un claro ejemplo de esto lo vemos en el lema del PNV: “Jaun Goikua eta Lege zarra” (Dios y Ley vieja). Por lo tanto, podemos decir que es un nacionalismo excluyente y etnocentrista que sólo cree en los verdaderos vascos. Además, el nacionalismo vasco es profundamente antiliberal, pues es hijo del carlismo y del conservadrismo que lo rodeaba.

Recordemos que, durante la 3ª Guerra Carlista, los vascos se aliaron en su mayor parte con el carlismo y tras su derrota los Fueros Vascos fueron abolidos en 1878. Esta intromisión del Estado fue uno de los elementos que más reforzó las simpatías por el nacionalismo vasco. En este periodo, por tanto, se fraguaron las ideas y las estructuras sociales y políticas que derivarán en la fundación del Partido Nacionalista VAsco (PNV) en 1895. Este partido, muy influenciado por la Iglesia vasca, se movía en un ámbito principalmente rural y durante el periodo de la 2ª República se inspiró en las raíces de la democracia cristiana belga.

Sin embargo, el espíritu laico de la 2ª República conllevó la exclusión del PNV del juego político, debido a la gran influencia de la Iglesia vasca, pero en 1937 fue aceptado y reconocido por la defensa que hicieron del País Vasco, especialmente de Vizcaya, durante la Guerra Civil. Durante este periodo hubo también divisiones internas dentro del nacionalismo vasco, de manera que nació Acción Nacionalista Vasca (ANV) como alternativa al PNV y con diferentes planteamientos. Tras la Guerra Civil, la represión franquista fue especialmente dura en el País Vasco y durante los años 50 comenzó a fraguarse en los seminarios vascos la rama más radical del nacionalismo vasco, con mucha influencia de los movimientos de liberación surgidos en otros países como el Frente de Liberación Nacional en Argelia o los otras colonias africanas. Por lo tanto vemos que el surgimiento del grupo armado Euskadi Ta Askatasuna (ETA) respondió a un movimiento de lucha contra el régimen dictatorial de Franco que buscaba una lucha política por la vía armada, con objetivos claros y específicos y con gran apoyo popular. Las escisiones y cambios que ha ido teniendo ETA a lo largo de su historia no es el motivo central de este artículo, por lo que invito al lector a que busque por otras fuentes.

Etapas del Porceso de Pacificación

El proceso de paz en el País Vasco lleva trabajándose durante tres décadas, desde que comenzase con la Ley de Amnistía (ya vista como un movimiento hacia la paz a pesar de sus carencias) y que todavía continúa:

1977 – Ley de Amnistía

1977 – Mesa de Alsasua

1988 – Pacto de Ajuria Enea

12 de Septiembre de 1998 – Pacto de Lizarra – Estella (Firmantes)

16 de Septiembre de 1998 – Tregua de ETA

1998 – Conversaciones ETA – PP

28 de Noviembre de 1999 – Ruptura de la tregua de ETA

19 de Abril de 2002 – Ley de Partidos

14 de Noviembre de 2004 – Propuesta de Anoeta

22 de Marzo 2006 – Tragua de ETA

Marzo de 2007 – Fin de la tregua de ETA

Junio 2006 – Conversaciones entre PSOE y ETA y diversos encuentros con agentes internacionales

11 de Noviembre de 2009 – El Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechaza el recurso de Herriba Tasuna

17 de Octubre de 2011 – Conferencia de Paz de San Sebastián

20 de Octubre de 2011  – ETA declara el cese de la actividad armada

Todos estos procesos se han dado en un marco de actuación policial y judicial que ha derivado en detenciones, en respuesta a los crímenes de ETA, que pueden consultarse en esta cronología.

Proceso social

La primera víctima de la violencia generado por el conflicto entre ETA y el Estado ha sido la sociedad vasca, sobre todo tras la estrategia de “socialización del dolor” presente en sus documentos, lo cual resultó un error tremendo y poco a poco fue perdiendo apoyos entre la propia población vasca. Además, las actividades de la Kale Borroka tampoco ayudaron mucho en el proceso.

Sin embargo, sí que fueron surgiendo poco a poco grupos y redes de pacificación que trabajan el tema del conflicto en profundidad sin necesidad de realizar grandes declaraciones, no como los partidos políticos. Antes del acuerdo de Lizarra, Gernika Gogoratuz (1987) ya trabajaba en los procesos que derivarían en esos acuerdos. A esta se le fueron añadiendo agrupaciones como Elkarri (1992), Bidea Helburu (2001), Baketik (2006), Lokarri (2006), además de espacios y foros como Artamagurriak, FOMED o GEUZ (Universidad del País Vasco).

En este contexto, tras la Conferencia Internacional de San Sebastián a cuyas conclusiones se adhirió la Izquierda Abertzale rápidamente, Pau Ríos de Lokarri reconoció que hay tres procesos abiertos actualmente:

  1. Certificación del fin de la violencia a través de la entrega de armas. Se ha producido una clara ruptura entre ETA y la Izquierda Abertzale y da la impresión de que es esta segunda la que está dictando la agenda.
  2. Búsqueda de consensos políticos entre los partidos políticos y la ciudadanía, que se está viendo en la integración política de AMAIUR y los procesos de negociación abiertos de cara a la posible legalización de SORTU, el fin de la doctrina Parot y la liberación de Arnaldo Otegui.
  3. La reconciliación social a través del acercamiento de los presos y de los procesos abiertos de reuniones entre antiguos miembros de ETA y los familiares de las víctimas, además de la búsqueda de justicia por parte de las víctimas de la violencia estatal a través de los GAL o por casos de tortura, por ejemplo.
A estas iniciativas se unen los movimientos políticos del Gobierno Vasco, con la asignación de una jueza para labores de asesoramiento a las víctimas de la violencia del Estado (no se ha asignado otra persona para el otro lado porque se ha considerado que ya cuentan con mucho apoyo estatal) y con la creación de un comisionado para la convivencia. Otro de los pasos dados por las instituciones estatales ha sido la reducción del número de escoltas en el País Vasco. Dentro de este proceso de paz, uno de los momentos clave ha sido la presentación del documento Viento de Solución,  que supone un nuevo paso hacia el reconocimiento y reparación del daño, la reconstrucción del tejido social  y hacia la convivencia basada en el consenso de toda la sociedad vasca.

No obstante, los medios de comunicación nacionales no están recogiendo este proceso más allá de las declaraciones políticas que se puedan estar haciendo, lo cual es una pena y no ayuda a que todo el país tenga un conocimiento claro del asunto. De esta forma, la sociedad española en general sigue dicotomizando y simplifiacando en exceso un proceso del cual depende el futuro de todo el pueblo vasco, resultando difícil el defenderlo y el apoyarlo sin que te lluevan críticas por todos lados (hablo por experiencia propia). Sin embargo, desde la sociedad vasca en conjunto se está llevando a a cabo un gran trabajo en pro de la paz que, afortunadamente, está siendo recogido en prácticamente todos los los medios del País Vasco, entre los cuales destaca especialmente el especial de la EITB (televisión pública vasca).

¡SALUD!

Día: 21/03/2012

Lugar: Universidad Jaume I

La mayor parte de sociedades aspiran, en primer lugar, a poder satisfacer necesidades tan básicas como la alimentación, la integridad física y la libertad de movimiento. Algunas de ellas se están limitando con muros, que dicen serán inexpugnables (México, Gaza o Grecia), y con sistemas anti inmigración. Todo, para mejorar nuestra seguridad encerrados en grandes fortalezas fuera de las cuales la gente sigue luchando por sus derechos más básicos y por su dignidad. Las revoluciones árabes del último año han levantado mucha simpatía a lo largo del mundo entero. Revoluciones contra regímenes corruptos e ineficientes, incapaces de responder a las necesidades del pueblo en muchos casos. Pero, ¿por qué ahora?

Jesús A. Núñez, Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH, Madrid) y miembro del International Institute for Strategic Studies (IISS, Londres), no tiene una respuesta clara, como así lo manifestó durante una nueva sesión del del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I.

Jesús Núñez

Las causas básicas y estructurales de las revoluciones actuales son las mismas que hace 20-25 años, cuando asistimos a los procesos en Irán (1979), contra el Shá, o las revueltas que dieron lugar a la masacre de Hama (Siria) en 1982. La población estaba harta de regímenes políticos corruptos que no eran capaces de cubrir sus necesidades básicas y que no eran capaces de proveerles seguridad. En este contexto aparecieron ciertos factores que han servido de catalizador en las reacciones a lo largo del mundo árabe. Por un lado tenemos a Al Jazeera, la televisión qatarí, que desde la invasión de Irak (cuando fue bombardeada por la aviación estadounidense) se ha ido desarrollando y ha jugado un papel fundamental a la hora de facilitar a los árabes el conocimiento de su propio territorio, gracias también a su relación con Wikileaks y las revelaciones sobre el mundo árabe. En segundo lugar, la utilización de las redes sociales y los sistemas de información, aunque su papel ha sido magnificado como veremos más adelante.

Estos movimientos han permitido disolver algunos de los prejuicios que desde occidente se suelen tener sobre el mundo árabe: son salvajes, sólo responden a la guerra (la mayor parte de los levantamientos han sido a través de movimientos pacíficos) o que son pasivos y renuncian a sus derechos soportando a dictadores. No ha habido una mano negra que haya hecho estallar los levantamientos, lo cual no quiere decir que actores como Francia, InglaterraEE.UU. se hayan aprovechado de la situación para conseguir ventajas estratégicas en el Mediterráneo.

Los libios piden en Bengasi que no haya intervención extranjera

El mundo árabe está compuesto por 22 países, agrupados todos ellos en la Liga Árabe. Muchos de ellos han sido testigos de revueltas contra sus gobernantes, pero sólo 4 de ellos han conseguido derrocar sus regímenes. Las movilizaciones que se vienen produciendo buscan cambios estructurales en el sistema, pero en ninguno de ellos parece que vaya a haber un cambio real. La mediatización del fenómeno hace pensar que algo renace, como ya vimos con Sidi Omar en la retórica usada a través de todo lo que ha rodeado a la Primavera Árabe, ¿pero es esto realmente así?

El caso de Túnez

En 2008, en la región minera de Gafsa, en el centro de Túnez, comenzó una revuelta contra el régimen de Ben Alí debido a las malas condiciones de la población por el trabajo explotador de empresas que contaban con el beneplácito del régimen y por la contaminación provocada. En aquel momento, la población pedía lo mismo que cuando comenzó todo el proceso actual a raíz de la imolación de Mohamed Bouazizi en diciembre de 2010, pero el régimen encerró, mató y encarceló a los que debía y ahí se quedó la cosa.

La región de Gafsa, Túnez, en verde.

Sin embargo, las protestas de 2010 culminaron con la caída de Ben Alí, dando inicio a una nueva etapa en la que el islamismo radical (¡OJO!, QUE NADA TIENE QUE VER CON EL TERRORISMO) ha accedido al poder a través de unas elecciones que sitauron Hamadi Jebali, del Partido del Renacimiento, como Primer Ministro. A Túnez se le han restituido sus bienes y se han bloqueado a todos los actores relacionados con el antiguo régimen, de manera que el país se ha convertido en todo un experimento político dentro del mundo árabe. El partido más importante ha tenido que pactar con la centro-izquierda para no gobernar en minoría y actualmente se negocia la creación de una nueva constitución, con el tema de la ‘sharia’ de por medio. La escasa importancia geopolítica y geoestratégica de Túnez parece que va a permitir que continúe el experimento democrático.

El caso de Libia

Libia ha sido un caso diferente desde el principio, pues tiene petróleo, llegando a ser el 4º productor mundial durante el gobierno de Gadafi. Cuando el líder Libio renunció a sus programas nucleares, programas de armas químicas y a apoyar el terrorismo, los países de Europa se pelean por recibirle para chupar sus reservas, a pesar de las extravagancias del tipo. Prácticamente todos los representantes europeos se reúnen con él hasta que la ciudad de Bengasi se levanta contra Gadafi y comienza el linchamiento político y mediático. En ese momento, Gadafi amenazó a la ciudad rebelde de Bengasi, lo cual activó el mecanismo de la ONU que derivó en la resolución 1973, en la perversión y prostitución de las medidas, en el apoyo descarado de occidente a los rebeldes y en el fin que ya todos conocemos.

Gadafi en una reunión con el ex presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, en su jaima.

Actualmente Libia se encuentra en una situación caótica y delicada. La parte oriental del país, Cirenaica, donde se encuentra la mayor parte del petróleo, quiere desvincularse del régimen del CNT; Médicos Sin Fronteras ha dejado el país denunciado persecuciones y torturas en territorio libio; el jefe de seguridad de Trípoli es un antiguo jefe de Al- Qaeda; el actual presidente, Mustafá Abdelyalil, es un antiguo amigo del régimen y muy amigo de occidente (además de no tan extravagante)… Como vemos, todo apunta a un cambio de cara y la situación actual es muy mala para la población, después de que Gadafi hubiera conseguido una red social bastante que situaba a Libia como uno de los más desarrollados en cuanto a su Índice de desarrollo Humano. Sin embargo, su petróleo sí lo convirtió en un objetivo prioritario para poner “en el lugar que le corresponde en el contexto internacional” a países como Francia.

El caso de Egipto

El caso de Egipto es interesante porque es el país donde los poderes tradicionales más se han aprovechado de las protestas populares. Con 84 años, Hosni Mubarak ya pensaba en nombrar un sucesor al cargo de presidente. El candidato preferencial era su hijo, Gamal, pero el ejército no estaba de acuerdo porque esto suponía que este estamento perdería su control sobre el estado egipcio. Egipto es el país que lidera la Liga Árabe, estratégicamente muy importante porque en su territorio esta el Canal de Suez y con buenas relaciones con EE.UU., del que es el segundo receptor de ayuda militar después de Israel.

Desde que Egipto se convirtiera en República allá por los cincuenta, si miramos los predecesores políticos, el ejército ha llevado las riendas del sistema. El estamento castrense es el principal agente político y económico del país, ya que controla las principales empresas y los recursos. Tras las primeras revueltas, los medios de comunicación dieron mucha a la escasa intervención de ejército, que no fue mucha comprándola con la de otros lugares, pero estaba claro que el ejército quería aprovechar su oportunidad, con lo cual resultaba idílico lo de El ejército se une al pueblo y pide la dimisión de Mubarak que pudimos leer en muchos lugares. En el caso egipcio se produjo una magnificación del papel de Internet, cuando la verdad es que todo este movimiento era heredero de otros anteriores, pero frustrados.

Manifestaciones en la Plaza Tahrir de El Cairo, Egipto, contra Mubarak

Tras la caída de Mubarak, el Mariscal Tantawi asumió todo el poder en Egipto durante una etapa de “transición”, de manera que el ejército volvía a instaurar el statu quo en el país. Tantawi viene de hablar en enero con Obama y el islamismo radical (los Hermanos Musulmanes) han entrado en las negociaciones del proceso porque quieren tocar algo de poder. Sin embargo, no ha habido cambios estructurales que puedan derivar en un verdadero cambio dentro del país. Hay muchos elementos implicados y los intereses de los diferentes actores no quieren alterar la situación favorable que les ofrecía Mubarak, por lo que el proceso democrático está bastante estancado, a pesar de que su gente siga saliendo a la calle. ¿Quién quiere democracia en Egipto cuando esto podría alterar el orden establecido, peligrando así muchos intereses? Evidentemente nadie.

El caso de Yemen

Yemen es uno de esos países que le ha tocado estar en un lugar geográfico muy complicado. Es la puerta al Mar Rojo desde el sur, puente directo con el este de África y además posee la isla de Socotora, donde EE.UU. posee una base naval y aérea destinada al control de la piratería y del tránsito marítimo. A la revolución yemení se le ha llamado la revolución ignorada, ya que la gente sigue protestando pese a la intervención de tropas de Arabia Saudí. La salida de Saleh se producía tras una año de protestas y tras negociar su salida, se celebraron elecciones en las que sólo hubo un candidato: el vicepresidente Abdel Raboo Mansur Hadi. El resultado ha sido un Yemen más dividido, con más presencia de grupos terroristas; con un salafismo creciente como parte del juego político; apoyados por gobiernos extranjeros fuertemente rechazados por su población; con un fuerte movimiento secesionista en el sur del país… Vamos, que desde luego no parece el mejor escenario para el desarrollo de un proceso democrático

Protestantes yemenís claman por la salida de Saleh

Hemos sido testigos de valientes movimientos contra los regímenes de Jordania, Bahrein, Siria, Arabia Saudí… pero todos ellos han sido violentamente reprimidos y acallados porque hay muchos intereses en juego y a ningún actor le interesa alterar el statu quo actual. ¡Alassad es responsable ya de más de 8.000 muertos! Bueno, su padre mató a 30.000 hace 30 años y si sigue manteniendo nuestros intereses intactos… (pensarán muchos). Y así con la mayor parte de países de la región. 

La posición occidental

En los países occidentales el proceso se ha vivido concierta inquietud, puesto que en privado todos están temerosos de que se altere el orden ya establecido, el cual nos sitúa en una posición dominante y favorable. Se está llevando a cabo una mirada estratégica del asunto, tratando de asegurar las vías marítimas de paso (por donde se mueve el 80% del comercio mundial) y las fuentes energéticas y de materias primas en la región. Independientemente del régimen político que se instaure, se seguirá apoyando a déspotas y tiranos si eso no pone en peligro los intereses de occidente, por desgracia. Occidente toma posiciones frente a un posible enfrentamiento con Irán, pero todo apunta a que si la guerra comienza occidente tiene mucho que perder, por lo que EE.UU. trata de frenar a su impulsivo aliado, Israel. Las principales fuentes de petróleo de Arabia Saudí se encuentran en territorio chiita, en Yemen cada vez simpatizan más con los Ayatolás, Irak es un país resquebrajado y con una minoría sunita gobernando a una mayoría chii… Los elementos continúan y no son muy favorables a occidente en caso de guerra. Mientras tanto, el islamismo radical va ganando fuerza gracias a la debilidad del Estado, atendiendo a la población en todo aquello que los regímenes desatienden a través de las hermandades musulmanas.

Si os interesa, Jesús Núñez mantiene en la página web de El País un blog muy interesante: EXTRAMUNDI.

¡SALUD!

Día: 29/02/2012
Lugar: Universidad Jaume I
Sólo publican memorias aquellas personas que ya han perdido totalmente la memoria.
(Oscar Wilde)
La historia nos ha demostrado que la memoria no consiste sólo en recordar, sino también en reconstruir el pasado a través de los libros imponiendo así una concepción mayoritaria sobre ciertos temas. Por lo tanto, según como se use, la memoria también puede usarse para mentir, para olvidar, para imponerse, para educar… Los vencedores siempre reconstruyen e imponen la memoria, pero si lo que buscamos es reconstruir sociedades y comunidades en las que todos puedan vivir en armonía no podemos dejar de lado a nadie. En una nueva edición del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Fiachra Mc Donagh compartió con los asistentes su trabajo como investigador independiente del Cultural Heritage and the Re-construction of Identities after Conflict (CRIC).
Uno de los centros que más se dedica al tema de la memoria relacionándolo con temas de reconstrucción de paz es el Centro de Investigación por la Paz Gernika Gogoratuz, que se encuentra en la ciudad de Gernika, y que busca los siguientes objetivos:
  • Contribuir a la Construcción de la Paz por medio de la Recuperación de la Memoria Histórica y trascender el recuerdo del bombardeo de Gernika para generar una Cultura de la Paz.
  • Crear herramientas de trabajo que fomenten el estudio de la historia y su transmisión intergeneracional como Pedagogía de la Paz.
  • Dar a conocer a través del material didáctico el ámbito de la Recuperación Histórica como herramienta de trabajo que fomente la Cultura de la Paz.
  • Fomentar puntos de encuentro entre personas que han sufrido la violencia y recuperar el valor de la narrativa como Pedagogía de la Paz.

Actualmente, estos objetivos se traducen en varios proyectos: 1. El colectivo de mujeres y hombres testigos sobrevivientes del Bombardeo de Gernika; 2. La Memoria y la Narrativa como Pedagogía de la Paz (con especial atención  al Proyecto Internacional de Diálogo Intergeneracional en el marco de la Red de aprendizaje intergeneracional del Proyecto NIGEL); 3. Microsite sobre las personas sobrevivientes del Bombardeo de Gernika; 4. Colaboración y distribución del documental La voz visual. Una nueva y personal visión sobre el ser sobreviviente del Bombardeo de Gernika.

Documental La Voz Visual: http://www.dailymotion.com/video/xddro6_la-voz-visual_creation

Tal y cómo se ha tratado de hacer con Gernika para no olvidar el primer bombardeo sobre población civil de toda la historia, el 26 de abril de 1937, este centro trabaja en diferentes proyectos a lo largo del mundo para intentar acercar posturas entre los grupos de gente e intentando que no se produzca una reconstrucción tergiversada de la realidad que derive en nuevos conflictos.

El Gernika de Pablo Picaso. Museo Reina Sofía de Madrid

¿Pero qué es la memoria? Fiachra la define como “un conjunto diverso de capacidades cognitivas con las que retenemos información y reconstruimos las experiencias del pasado, por lo general, con propósitos presentes. La memoria es una de las formas más importantes por las que nuestras historias animan nuestras acciones y experiencias actuales. En particular, la capacidad humana de evocar episodios, desaparecidos hace tiempo, pero importantes en nuestras vidas es a la vez familiar y extraño, y es un aspecto clave de la identidad personal”.

Como vemos, la memoria se convierte sin duda en una fuente indispensable de conocimiento, que permite interacciones cercanas a través de tres factores fundamentales: la imaginación, el recuerdo y la percepción. Ésta se envuelve en un clima donde las emociones y los sentimientos adquieren un papel muy importante junto con el amor, el odio y las prácticas sociales. Además, se traduce en la interiorización y aceptación de un determinado lenguaje e imaginario, normalmente el de los vencedores. No obstante, muchos de los valores sociales y morales dependen de nuestra memoria porque… ¿qué pasaría si no recordásemos lo que dejaron en el Mundo las dos grandes guerras, personajes como Stalin o Franco y administraciones como las de Reagan o Tatcher?.

Campo de concentración de Auschwitz

Existen diferentes tipos de memoria:

  • Memoria de hábito: se conoce como la memoria procedimental, que está ligada a los procesos asociativos de memoria en los que se repiten secuencias y destrezas. Nos referimos a recordar cómo hacer algo.
  • Memoria proposicional: es la memoria de los hechos, es decir, la que está basada en el conocimiento general.
  • Memoria autobiográfica: también identificada como memoria personal o experiencial, es la que tiene que ver con el recuerdo de hechos o episodios de nuestra vida y de las emociones derivadas de los mismos.
  • Memoria declarativa:  trata de unir la memoria proposicional y la autobiográfica en busca de una representación del mundo ‘objetiva’, tratando de hacer un seguimiento de la verdad. Hay reacciones cuando a las memorias se contradicen o no existe la misma percepción.
  • Memoria colectiva: es la memoria de un grupo de personas reconstruida de manera conjunta. Cuando hablamos de memoria histórica, justicia y reconciliación, rara vez se hace en referencia a una persona única, sino que se centra en un conjunto, grupo o colectivo que requiere atención. Este tipo de memoria es fruto de un intenso debate entre los que apoyan que la memoria es sólo individual (Sontag, 2003) y los que apoyan que puede servir para reconstruir experiencias (Assman 2008).

A estos tipos se añaden lo que se conoce como los 7 actos de la memoria:

  1. Recordar la excepción a la norma: el silencio y el olvido es común entre las sociedades en las que la experiencia del pasado generaciones es suprimida por los nuevos avances y la memoria es nuestra forma de luchar contra el tiempo.
  2. Guardar objetos: así se cubren los vacíos creados por el olvido
  3. Condenas a la memoria:  un pueblo vive cuando se le menciona y sólo muere del todo cuando se borra su memoria. Hay que denunciar las manipulaciones de la historia.
  4. Defensa del recuerdo y del olvido: esta es una situación muy normal en las situaciones post-conflicto. El silencio forzado y el olvido podría ser la esperanza de escapar de la responsabilidad, para los criminales.
  5. Memoria selectiva: constituye una parte fundamental de las memorias sociales y nacionales. Borrar ciertos episodios del pasado para garantizar un proyecto de futuro, como hizo el franquismo en las escuelas por ejemplo, seleccionado y definiendo lo que se recuerda en función de un propósito determinado.
  6. Memoria constructiva: es necesario adaptarse a nuevas circunstancias. Olvidar puede ser un camino hacia la salida del sufrimiento, estableciendo un punto de partida nuevo para comenzar de nuevo, sobre todo en contextos de post Guerra Civil. Este punto es claramente delicado, porque normalmente el vencedor suele imponer sus reglas y no se lleva a cabo una reconstrucción conjunta de los hechos, entre otros muchos problemas que presenta.
  7. Memoria terapéutica: Aristóteles la llamó catarsis, los católicos la llaman confesión y Freud la llamó psicoanálisis. Es la más utilizada y reconocida en la mayoría de comisiones de la verdad y reconciliación en busca de la paz.

Seguirán destruyendo bibliotecas para destruir la memoria de los pueblos o para seguir fomentando el “Choque de civilizaciones” (la biblioteca de Sarajevo era rica en textos escritos en conjunto por los diferentes grupos étnicos y religiosos y el memoricidio se ha ido repitiendo a lo largo de la historia). Además, la construcción de los nuevos entornos sociales debe ser realizada por todos, utilizando la justicia y la reparación como pilares principales. Se hizo con el IRA en Irlanda, se está haciendo con ETA en España y en Colombia, además de en otros muchos sitios con procesos de paz abiertos. Lo que está claro es que no podemos olvidar y hay que dar gracias a todos los que trabajan por ello.

¡GRACIAS!

“Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”

(George Orwell)

¡SALUD!