Nacionalismo y Paz. El Proceso de pacificación en el País Vasco

Publicado: 29 marzo, 2012 en ETA, Instituciones, Memoria, Negociación, País Vasco, Pensamiento Crítico, Política, Reconciliación, Seminario Intercultural, Terrorismo
Etiquetas:, , , , , , ,

Lugar: Universidad Jaume I

Día: 28/03/2012

Tras la declaración de ETA, el 20 de octubre de 2011, del cese definitivo de su actividad armada, el Proceso de Paz en el País Vasco ha tomado un nuevo rumbo, con perspectivas cada vez más plausibles y claras de una solución política y pacífica del conflicto. Para hablar del proceso, Luis P. Martín, de la Université de Pau et des Pays de l’Adour, estuvo presente en el Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I. La mayoría de la sociedad vasca no cree ya en la violencia, pues hace tiempo que dejó de tener justificación política tras la caída de la dictadura franquista. Sin embargo, como es lógico, rechazan las posturas cerradas de ciertos sectores porque tienen miedo que el proceso siga un rumbo unilateral que ponga en peligro el trabajo que se ha ido realizando durante los últimos 30 años.

El conflicto vasco ha derivado de la confrontación de dos estructuras socio políticas y económicas muy claras: el nacionalismo vasco y las estructuras estatales de España y Francia. Mientras la primera se basa en la unión por identidad y comunidades en un determinado espacio, la segunda se conforma por la aglutinación de naciones periféricas, con ciertos rasgos comunes, a los que se incluye por la fuerza del Estado (derecho y leyes) o a través de las guerras. Un vistazo a la historia de nuestro país nos permite comprender mejor esta situaciones como las posteriores a la persecución de Antonio Pérez, por parte de Felipe II, en Aragón o a la del País Vasco y Navarra tras la última Guerra Carlista.

De esta forma, el choque entre ambas concepciones deriva en un conflicto entre una estructura dominante (Estado – Nación) y una estructura dominada (Nacionalismo) por la obtención de competencias y control sobre un determinado territorio. Ninguna de estas estructuras es violenta per se, sino que la violencia política deriva de un estancamiento y prolongación del conflicto en el que uno de los actores domina claramente sobre el otro, que se ve y siente desposeído de elementos políticos, sociales y culturales con los que se ha identificado históricamente.

El nacionalismo vasco, en sus orígenes, está encuadrado un una línea muy determinada. El nacionalismo rechaza la modernidad, el desarrollo industrial y las migraciones masivas a su territorio, ya que esta situación puede derivar en la pérdida de componentes identitarios. Un claro ejemplo de esto lo vemos en el lema del PNV: “Jaun Goikua eta Lege zarra” (Dios y Ley vieja). Por lo tanto, podemos decir que es un nacionalismo excluyente y etnocentrista que sólo cree en los verdaderos vascos. Además, el nacionalismo vasco es profundamente antiliberal, pues es hijo del carlismo y del conservadrismo que lo rodeaba.

Recordemos que, durante la 3ª Guerra Carlista, los vascos se aliaron en su mayor parte con el carlismo y tras su derrota los Fueros Vascos fueron abolidos en 1878. Esta intromisión del Estado fue uno de los elementos que más reforzó las simpatías por el nacionalismo vasco. En este periodo, por tanto, se fraguaron las ideas y las estructuras sociales y políticas que derivarán en la fundación del Partido Nacionalista VAsco (PNV) en 1895. Este partido, muy influenciado por la Iglesia vasca, se movía en un ámbito principalmente rural y durante el periodo de la 2ª República se inspiró en las raíces de la democracia cristiana belga.

Sin embargo, el espíritu laico de la 2ª República conllevó la exclusión del PNV del juego político, debido a la gran influencia de la Iglesia vasca, pero en 1937 fue aceptado y reconocido por la defensa que hicieron del País Vasco, especialmente de Vizcaya, durante la Guerra Civil. Durante este periodo hubo también divisiones internas dentro del nacionalismo vasco, de manera que nació Acción Nacionalista Vasca (ANV) como alternativa al PNV y con diferentes planteamientos. Tras la Guerra Civil, la represión franquista fue especialmente dura en el País Vasco y durante los años 50 comenzó a fraguarse en los seminarios vascos la rama más radical del nacionalismo vasco, con mucha influencia de los movimientos de liberación surgidos en otros países como el Frente de Liberación Nacional en Argelia o los otras colonias africanas. Por lo tanto vemos que el surgimiento del grupo armado Euskadi Ta Askatasuna (ETA) respondió a un movimiento de lucha contra el régimen dictatorial de Franco que buscaba una lucha política por la vía armada, con objetivos claros y específicos y con gran apoyo popular. Las escisiones y cambios que ha ido teniendo ETA a lo largo de su historia no es el motivo central de este artículo, por lo que invito al lector a que busque por otras fuentes.

Etapas del Porceso de Pacificación

El proceso de paz en el País Vasco lleva trabajándose durante tres décadas, desde que comenzase con la Ley de Amnistía (ya vista como un movimiento hacia la paz a pesar de sus carencias) y que todavía continúa:

1977 – Ley de Amnistía

1977 – Mesa de Alsasua

1988 – Pacto de Ajuria Enea

12 de Septiembre de 1998 – Pacto de Lizarra – Estella (Firmantes)

16 de Septiembre de 1998 – Tregua de ETA

1998 – Conversaciones ETA – PP

28 de Noviembre de 1999 – Ruptura de la tregua de ETA

19 de Abril de 2002 – Ley de Partidos

14 de Noviembre de 2004 – Propuesta de Anoeta

22 de Marzo 2006 – Tragua de ETA

Marzo de 2007 – Fin de la tregua de ETA

Junio 2006 – Conversaciones entre PSOE y ETA y diversos encuentros con agentes internacionales

11 de Noviembre de 2009 – El Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechaza el recurso de Herriba Tasuna

17 de Octubre de 2011 – Conferencia de Paz de San Sebastián

20 de Octubre de 2011  – ETA declara el cese de la actividad armada

Todos estos procesos se han dado en un marco de actuación policial y judicial que ha derivado en detenciones, en respuesta a los crímenes de ETA, que pueden consultarse en esta cronología.

Proceso social

La primera víctima de la violencia generado por el conflicto entre ETA y el Estado ha sido la sociedad vasca, sobre todo tras la estrategia de “socialización del dolor” presente en sus documentos, lo cual resultó un error tremendo y poco a poco fue perdiendo apoyos entre la propia población vasca. Además, las actividades de la Kale Borroka tampoco ayudaron mucho en el proceso.

Sin embargo, sí que fueron surgiendo poco a poco grupos y redes de pacificación que trabajan el tema del conflicto en profundidad sin necesidad de realizar grandes declaraciones, no como los partidos políticos. Antes del acuerdo de Lizarra, Gernika Gogoratuz (1987) ya trabajaba en los procesos que derivarían en esos acuerdos. A esta se le fueron añadiendo agrupaciones como Elkarri (1992), Bidea Helburu (2001), Baketik (2006), Lokarri (2006), además de espacios y foros como Artamagurriak, FOMED o GEUZ (Universidad del País Vasco).

En este contexto, tras la Conferencia Internacional de San Sebastián a cuyas conclusiones se adhirió la Izquierda Abertzale rápidamente, Pau Ríos de Lokarri reconoció que hay tres procesos abiertos actualmente:

  1. Certificación del fin de la violencia a través de la entrega de armas. Se ha producido una clara ruptura entre ETA y la Izquierda Abertzale y da la impresión de que es esta segunda la que está dictando la agenda.
  2. Búsqueda de consensos políticos entre los partidos políticos y la ciudadanía, que se está viendo en la integración política de AMAIUR y los procesos de negociación abiertos de cara a la posible legalización de SORTU, el fin de la doctrina Parot y la liberación de Arnaldo Otegui.
  3. La reconciliación social a través del acercamiento de los presos y de los procesos abiertos de reuniones entre antiguos miembros de ETA y los familiares de las víctimas, además de la búsqueda de justicia por parte de las víctimas de la violencia estatal a través de los GAL o por casos de tortura, por ejemplo.
A estas iniciativas se unen los movimientos políticos del Gobierno Vasco, con la asignación de una jueza para labores de asesoramiento a las víctimas de la violencia del Estado (no se ha asignado otra persona para el otro lado porque se ha considerado que ya cuentan con mucho apoyo estatal) y con la creación de un comisionado para la convivencia. Otro de los pasos dados por las instituciones estatales ha sido la reducción del número de escoltas en el País Vasco. Dentro de este proceso de paz, uno de los momentos clave ha sido la presentación del documento Viento de Solución,  que supone un nuevo paso hacia el reconocimiento y reparación del daño, la reconstrucción del tejido social  y hacia la convivencia basada en el consenso de toda la sociedad vasca.

No obstante, los medios de comunicación nacionales no están recogiendo este proceso más allá de las declaraciones políticas que se puedan estar haciendo, lo cual es una pena y no ayuda a que todo el país tenga un conocimiento claro del asunto. De esta forma, la sociedad española en general sigue dicotomizando y simplifiacando en exceso un proceso del cual depende el futuro de todo el pueblo vasco, resultando difícil el defenderlo y el apoyarlo sin que te lluevan críticas por todos lados (hablo por experiencia propia). Sin embargo, desde la sociedad vasca en conjunto se está llevando a a cabo un gran trabajo en pro de la paz que, afortunadamente, está siendo recogido en prácticamente todos los los medios del País Vasco, entre los cuales destaca especialmente el especial de la EITB (televisión pública vasca).

¡SALUD!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s