Archivos de la categoría ‘Justicia’

La contaminación por armas es un fenómeno producido a causa de las municiones o artefactos sin estallar y abandonados en lugares de conflicto. Son muchas las regiones en el mundo afectadas, donde este tipo de artefactos siguen matando y mutilando a las personas, impidiendo el acceso a los recursos y bienes de primera necesidad y obstaculizando la reconciliación. En una nueva sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, José Bolívar, jurista colombiano, amigo y compañero, estuvo con nosotros para darnos a conocer un poco más la problemática.

portada

La contaminación por armas la podemos encontrar también en los lugares en los que se ha utilizado munición perforante con uranio empobrecido (Irak), artillería pesada que se ha quedado sin explotar de las Guerras Mundiales o de la Guerra contra el fascismo en España o a los grandes arsenales de armas de la antigua URSS que se quedaron sin utilizar tras su desintegración y que poco a poco fueron saliendo al mercado internacional como se ve en la película El Señor de la Guerra, de Nicolas Cage.

El fenómeno de las minas antipersonales es algo que trae de cabeza a los activistas humanitarios desde hace mucho tiempo, ya que deja una gran cantidad de víctimas ya no sólo durante los conflictos, sino que también causa muchas víctimas inocentes una vez terminados. En 1999 entró en vigor el Tratado de Ottawa, una convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción. No obstante, no todos los países lo han firmado y ratificado, a pesar de las campañas y monitoreos.  Además, la problemática no sólo es causada por las minas fabricadas a nivel industrial, sino que también la escasez de recursos de ciertos grupos armados ha provocado que algunos de ellos inventen artefactos caseros que pueden llegar a ser incluso más mortales.

artefactos caseros

Las municiones sin explotar y las (granadas, misiles, obuses, munición de mortero), el armamento ligero abandonado o las bombas de racimo, que España fabricaba hasta 2008 y de cuyas empresas era consejero el actual ministro de Defensa, también producen gran cantidad de víctimas. Según el informe Landmine Monitor 2012 (18), existen 6 áreas principales en todo el mundo y 59 estados tienen áreas minadas confirmadas en su territorio. Muchos de estos países sufren las consecuencias de conflictos pasados, lo cual puede llegar a afectar a las personas que más tarde llevan un estilo de vida completamente alejado de un conflicto armado. La basura explosiva puede afectarnos a cualquiera.

Según los datos presentados por José Bolívar, se registraron 4.286 nuevas víctimas en 2011. La cifra es similar al 2009 y 2010, aproximadamente 12 víctimas por día, pero cree que el número real de víctimas fue sin duda superior al que se registró. Desde que el informe se realiza, 2011 ha sido el año con menos apoyo internacional en asistencia a víctimas. Esta es una cruel realidad hasta la que también ha llegado la crisis económica, ya que se dedican menos fondos a los proyectos de ayuda (UNICEF, CICR, Planes estatales…) y la bajada de inversión en asuntos humanitarios, desde los países enriquecidos, también les está afectando.

mapa victimas

La producción de minas por empresas estatales se da en India, Myanmar, Pakistán y Corea del Sur; otros siete se reservan el derecho a producirlas: China, Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia, Singapur, EE.UU y Vietnam; y el uso por grupos no estatales se confirmó en Afganistán, Colombia, Myanmar, Pakistán, Tailandia y Yemen. Una estimación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que alrededor del 71% de las víctimas son civiles, y de estos un 32% son niños. El coste de producción de las minas es muy bajo, entre 3 y 30 dólares. El desminado de cada unidad cuesta entre 300 y 1.000 dólares, y conlleva un alto riesgo para la vida del profesional que asume la tarea de desactivarlas. Hoy en día se calcula que hay unos 110 millones de minas antipersonal por todo el mundo, y que cada año se suman unos 2 millones más. Los tres países más afectados por las minas actualmente son Afganistán (812 muertes en 2012), Paquistán (569) y Colombia (538).

Además, las consecuencias para las personas son tremendas: muertes, mutilaciones, perdida de capacidades sensoriales, infecciones… todo esto agravado por la falta de servicios sanitarios suficientes. Además, muchas de las zonas minadas se encuentran lejos de los centros de atención sanitaria. Una de las malas prácticas que se llevan a cabo en países como Colombia, por ejemplo, es el empleo de civiles para el desminado, como si fuera un trabajo más a cambio de una remuneración. Esto resulta una locura si pensamos en que ya resulta extremadamente peligroso para un zapador profesional. Por otro lado, la basura armamentística tiene también muchas repercusiones medioambientales a través de la contaminación del suelo, el agua… como pasa por ejemplo con las municiones de uranio empobrecido. No obstante, José reconoce que las minas pueden ser utilizadas en ciertas situaciones para mejorar la situación de seguridad en ciertos contextos, siempre y cuando estén bien indicadas las zonas minadas y que haya algún sistema de registro geográfico. Pero lo que resulta difícil es detectar aquellas que fueron puestas por gente anónima que puede ya haber muerto o localizar los artefactos caseros que no son metálicos y son tremendamente difíciles de detectar.

En el Landmine Monitor 2012, se reconocen debilidades legales en la atención a victimas, a pesar de que la legislación nacional e internacional sobre el tema es enorme. Sin embargo, es difícil de hacerla cumplir. La presión de la opinión pública, las campañas internacionales, trabajos técnicos como el de los hermanos afganos Mahmoud y Massoud Hassani o los trabajos de periodistas como Gervasio Sánchez (Vidas Minadas) siguen en ese camino de lucha por la visibilización, el cambio y el fin de las políticas armamentísticas de gobiernos canallas como el español.

Presentación de la conferencia

¡SALUD!

Anuncios

La violencia sexual contra las mujeres en contextos de conflicto armado siempre ha sido un tema al que no se le ha prestado mucha atención. Sin embargo, en la década de los 90′ a raíz del genocidio de Rwanda y de los conflictos armados que asolaron la región de los Balcanes, la violencia sexual como arma de guerra se convirtió en una cuestión de interés público y comenzó a aparecer en los debates sobre conflictos armados. En una nueva sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, las compañeras y amigas, Iris Kigoma, Marissa Pothen y Priscyll Anctil pusieron sobre la mesa algunas cuestiones de este tema.

El triángulo de las violencias de Johan Galtung adaptado a la violencia de género

El triángulo de las violencias de Johan Galtung adaptado a la violencia de género

 La violencia sexual es una de las mayores atrocidades que se suelen cometer en los conflictos armados, utilizándose como un arma más de manera continua. Después del genocidio de Rwanda, la ONU se dió cuenta de que las violaciones cometidas durante la guerra tienden a ser sistemáticas y con la intención de aterrorizar a la población, destruir a las familias, a las comunidades y, en algunos casos, cambiar la composición étnica de la siguiente generación. Este tipo de crímenes, en contextos de conflicto y postconflicto son muy difíciles de juzgar, ya que el sistema judicial de los países suele quedar muy dañado.

Un ejemplo de esta situación y de cómo se ha mirado siempre para otro lado lo encontramos durante la Segunda Guerra Mundial, las dos partes en el conflicto se acusaron mutuamente de violaciones en masa, sin embargo, ninguno de los dos tribunales establecidos por los países aliados victoriosos para enjuiciar crímenes de guerra, en Tokio y Nuremberg, reconoció en sus Cartas el delito de violencia sexual. No obstante, en el artículo 27 del IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra (1949), queda recogido de manera explícita: “Las mujeres serán especialmente protegidas contra todo atentado a su honor y, en particular, contra la violación, la prostitución forzada y todo atentado a su pudor”.

Cartel de Amnistía Internacional: "Violar es más barato que las balas".

Cartel de Amnistía Internacional: “Violar es más barato que las balas”.

Hay varias teorías que tratan de explicar y entender la cuestión de la violencia de género:

  • Teoría de la inequidad de género: “La violencia contra las mujeres no origina con la guerra o los conflictos; emerge de una discriminación social, económica y cultural que alimenta la violencia sexual cuando el conflicto estalla” (Gaëlle-LeGoff, 2010: 17).
  • Teoría feminista: La violación o en la guerra, como la violación de la paz, no se identifica como un crimen de pasión sexual, sino como un crimen motivado por el deseo de un hombre para ejercer dominio sobre la mujer. Los hombres, en las sociedades patriarcales, tienden a desconfiar, despreciar y dominar a las mujeres.
  • Teoría biosocial: Los factores socioculturales son variables e insignificantes en la decisión del autor de la violación porque la actividad está condicionada genéticamente.
  • Teoría de la patología cultural: Esta teoría se refiere a aspectos del psicoanálisis cultural y ayuda a entender mejor la violación en tiempos de guerra en casos específicos. El objetivo es mirar hacia atrás en la historia de una nación y analizar qué factores de desarrollo han ayudado a que los hombres participen en actos de violencia sexual. Por ejemplo, una sociedad militarizada.
  • Teoría de la violación estratégica: Esta teoría es actualmente el más influyente en cuanto a la violación durante las guerras. La violación puede considerarse como una táctica ejecutada por los soldados al servicio de los grandes objetivos estratégicos de la guerra. Los militares no necesariamente ordenan a los soldados las violaciones, pero pueden servir como una manera coherente, coordinada y eficaz para los objetivos de la guerra. Algunos defensores de esta teoría se refieren a ella como “violación genocida”.

Aunque para mí la teoría que mejor explica la situación general respecto a este tema (evidentemente habría que ir caso por caso) es la estratégica, creo que analizando su repercusión no sé si a la larga crear tanto odio entre la población puede llegar a ser bueno de cara al futuro. Es decir, en el sentido militar más estricto, no sé si a la larga esas violaciones se pueden volver en contra de los perpetradores en forma de venganzas. No obstante es interesante, a la vez que aterrador, escuchar las declaraciones de algunos de los combatientes.

Por otro lado, esta situación no sólo supone un evidente perjuicio para la integridad física de las mujeres, sino también un estigma social y psicológico para ella y para su comunidad. Situaciones como la pérdida de confianza y de seguridad dentro del grupo, la obligación de casarse con el violador, el rechazo por parte de sus familias, la falta de recursos, los desplazamientos y migraciones… son algunos de los elementos que pueden incrementar su vulnerabilidad social. Esta situación trata de resolverse a través de legislaciones nacionales (son escasas y poco efectivas en situaciones de conflicto o postconflicto) e internacionales (hay muchas, pero de difícil aplicación en un caso real): La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU o la Resolución 1820 del Consejo de Seguridad de la ONU. Incluso podríamos hablar de que el Tratado de Comercio de Armas (ATT) debería tener muy en cuenta la cuestión de la violencia sexual de cara a su prevención, ya que el comercio y uso de armas ligeras está íntimamente ligado a este asunto.

La ONG Médicos Sin Fronteras lleva a cabo muchas campañas contra la violencia sexual en contextos de postconflicto

La ONG Médicos Sin Fronteras lleva a cabo muchas campañas contra la violencia sexual en contextos de postconflicto

Tal y como señala un informe de la Escuela de Cultura de PazLa violencia sexual como arma de guerra, el uso de la violencia sexual en los conflictos armados no es un fenómeno que haya hecho aparición en las guerras contemporáneas. Desde la leyenda del rapto de las sabinas en los orígenes de la Roma antigua, hasta las violaciones masivas de mujeres alemanas por parte del ejército soviético –entre 100.000 y un millón de mujeres alemanas pudieron haber sido víctimas de esta violencia–, o el fenómeno de las “mujeres confort”, esclavas sexuales al servicio del ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, la historiografía está plagada de episodios de violencia sexual organizada en contextos bélicos.

Entre 80.000 y 200.000 mujeres, la inmensa mayoría de ellas coreanas, fueron víctimas de la violencia sexual en los burdeles militares japoneses extendidos por toda Asia antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Otro de los episodios históricos que ha sido revisado con el objetivo de dar visibilidad a la experiencia de las mujeres es el de la independencia de la India y la partición del subcontinente que dio lugar a la creación de India y Pakistán. 70.000 mujeres pudieron ser víctimas de la violencia sexual durante el periodo de la partición. También durante el conflicto que dio lugar a la creación de Bangladesh como Estado independiente, se estima que entre 200.000 y 400.000 mujeres fueron víctimas de la violencia sexual. La mayoría de ellas eran mujeres bengalíes agredidas por soldados pakistaníes, en lo que según numerosos analistas fue una estrategia organizada para sembrar el terror en la población de Pakistán Este.

La conclusión a la que pude llegar después de ver los casos presentados por Iris, Marissa y Priscyl, es que aunque las guerras aparezcan como un contexto en el que puede aumentar la violencia sexual y los crímenes sexuales, la discriminación contra las mujeres está profundamente enraizada en las costumbres, las leyes y las mentes. Mientras tratamos de cambiar esos patrones culturales de desigualdad para acabar con este tipo de situaciones, la mitigación del problema pasa por iniciativas como las del Centro Seruka (Médicos Sin Fronteras) en Burundi, con una mejor atención sanitaria en todos los campos, una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones (UNIFEM & Right and Democracy), el trabajo conjunto entre hombres y mujeres sobre el problema y, por supuesto, la concienciación social para tratar de cambiar los patrones que estructuran una sociedad patriarcal y el refuerzo y cambio de las instituciones judiciales para acabar con la gran vulnerabilidad de la mujer. ¡Siempre hay esperanza!

Presentación en Power Point: DRC – BURUNDI SEMINAR (con fuentes y otros materiales)

Texto de la presentación (en inglés): DRC and Burundi Texts

¡SALUD!

El último bastión de resistencia que los republicanos españoles pudieron mantener en su lucha contra el levantamiento de Franco, apoyado por el fascismo italiano de Musolini y por la Alemania nazi de Hitler, fue Valencia. Mucha gente no pudo huir de allí a tiempo o no quiso irse de lo que consideraban su lugar de origen, donde sus padres habían vivido y donde ellos querían seguir viviendo. Cuando eres un soldado que lucha en uno de los bandos en contienda, sabes que si el tuyo pierde y te cogen, tu vida corre un serio peligro, pero ¿y si lo único que has hecho ha sido formar parte de la administración estatal anterior?

La represión franquista, no sólo durante el conflicto, sino durante los años de dictadura, se llevó por delante a cientos de miles de personas. Historiadores como Paul Preston (en su libro El Holocausto Español), apuntan a que fueron 180.000 los ejecutados durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura. A las ejecuciones acompañaron 250.000 exiliados y 280.000 presos en cárceles (el 10 por ciento de la población activa), 190 campos de concentración que acogieron 350.000 detenidos y 200.000 presos esclavizados a trabajos forzados sin remuneración ni derecho alguno para reconstruir las infraestructuras del Estado. Según el ex –fiscal general del Estado, Carlos Jiménez Villarejo, “los presos políticos fallecidos, entre los que se incluía a los fusilados tras un “proceso” y los muertos en las cárceles, desde abril de 1939 hasta el 30 de junio de 1944, fueron 192.684”. Suponía una media de 105 muertos diarios durante esos cinco años (terminada la Guerra Civil las tropas de Franco no tuvieron reparo alguno en fusilar a menores de edad, tómese como ejemplo a las tristemente famosas “Trece Rosas” en Madrid).

La situación que derivó de este proceso fue la de un auténtico genocidio que, como en Armenia o en Rwanda, trató de eliminar el entramado social republicano y de izquierdas que aún quedaba en España. Valencia (ver el libro El genocidio franquista en Valencia), como último reducto de refugio, fue uno de los lugares que más sufrió la represión de posguerra. Esto no sólo ha sido convenientemente silenciado por unos medios de comunicación muy ligados a antiguos representantes del aparato franquista, sino también por una Ley de Amnistía que comenzó el proceso de olvido una insuficiente Ley de Memoria Histórica que no ha terminado con ese problema. Lo que reina es la impunidad más de 70 años después, en un momento en el que el juez Garzón ha sido inhabilitado (único juez de alto nivel que se ha atrevido a abrir instancias sobre el tema, aunque en su momento también entorpeció las investigaciones) y los colectivos sociales, como la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se ven obligados a denunciar estos crímenes de lesa humanidad en Argentina, lo cual resulta una verdadera vergüenza.

Empar Salvador es investigadora del Fòrum per la Memòria del País Valencià e hija de represaliados del franquismo. Lleva luchando toda su vida por que se haga justicia y es autora del libro: El genocidio franquista en Valencia

Empar Salvador, investigadora del Fòrum per la Memòria del País Valencià, estuvo presente en una nueva edición del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I para hablarnos de todo lo que rodeó a este episodio. A pesar de la buena documentación (sirva de ejemplo la localización de las fosas) al respecto, tanto los tribunales españoles como los internacionales (en concreto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos) han declinado sus recursos en el caso, lo cual alimenta más aún la impunidad y el desaliento de las familias en su búsqueda de justicia. En el canal de Yotube del Fòrum puede encontrarse bastante material audiovisual sobre el tema. Muchas personas siguen trabajando actualmente en la búsqueda de justicia, no sólo en la Comunidad Valenciana, sino en toda España. Esperemos que además, el periodista Gervasio Sánchez, cumpla algún día (cuando acabe con sus proyectos en Colombia y otras partes del mundo) la promesa que hizo de investigar sobre los desaparecidos en España, para seguir su gran trabajo.

Os dejo aquí el documental presentado en el Seminario Intercultural sobre el genocidio franquista en valencia y un enlace donde lo podéis descargar. ¡Expandidlo, por favor, que no sea porque la verdad nunca salió a la luz! Una alumna mexicana del Máster preguntaba si no habría una forma de llegar a la reconciliación de alguna forma… ¡Nunca podrá haber reconciliación hasta que no haya justicia y el daño sea reconocido y reparado!

¡SALUD!

Porque hoy el Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I se traslada a la calle, donde estaremos luchando por nuestros derechos y por una sociedad más justa. ¡Nos vemos en las calles!

¡SALUD!

Cada vez que escucho hablar de Hawai, inevitablemente, cierro los ojos y comienzo a imaginar que estoy en unas bellísimas playas, viendo bailar a preciosas mujeres que visten faldas hechas con hojas, disfrutando de algún cóctel exótico y viendo a lo lejos cómo intrépidos surfistas me deleitan con espectaculares movimientos entre olas gigantesca mientras, de fondo, suena la canción Hawaii-Bombay de Mecano. Eso sí, en el momento que aparece Obama (nació en Honolulu, Hawaii) paseando por la playa he de confesar que se me corta todo el rollo.

Estas son algunas de las cosas que se nos vienen a la cabeza cuando nos hablan de Hawaii pero… ¿es oro todo lo que reluce?

Allison Brown, compañera y amiga procedente de Hawaii, se encargó de darnos una visión diferente de la realidad de este archipiélago durante la cuarta sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I. Como todos los lugares del mundo, estas islas “paradisíacas” tienen sus problemas: alta tasa de encarcelamientos, enfrentamientos étnicos e identitarios, movimientos separatistas para tratar de conseguir la independencia, corrupción, alta militarización de su territorio… entre otros.

Hawaii no se libra de los problemas internos que pueda tener cualquier otro territorio

Hawaii es un archipiélago situado en medio del Océano Pacífico, que siempre ha tenido una gran importancia estratégica de cara al dominio de esa región, como ya se demostró durante la 2ª Guerra Mundial a través de la pugna entre japoneses y estadounidenses. Actualmente, Hawaii es un territorio repleto de bases estadounidenses controladas por las Fuerzas Aéreas del Pacífico (PACAF, por sus siglas en inglés) y que forma parte del cinturón de contención que Estados Unidos lleva mucho tiempo construyendo para rodear Eurasia.

Quien controle Hawaii, controlará el Pacífico, como ya se demostró durante la 2ª Guerra Mundial – Parte inferior izquierda: bases en Hawaii

Dentro de esos problemas encontramos también el component identitario. Aunque debido a los movimientos de población y las migraciones en Hawaii conviven muchos grupos, podemos clasificarlos en tres:

Los Kanaka Maoli

Los Kanaka Maoli tratan de conservar sus tradiciones, dándolas a conocer y buscando alejarse de las imposiciones estadounidenses

Este grupo integra a los indígenas polinesios de las islas de Hawaii o de sus descendientes, cuya recuperación de la identidad se ha convertido en un acto político, que lucha contra la hegemonía Americana. Los Hawaianos nativos siguen viviendo bajo los efectos de una violencia estructural desproporcionada, que incluye altos niveles de encarcelamiento; altos niveles de cáncer, asma y enfermedades del corazón; altos niveles de consumo del alcohol y drogas, y suicidio… Tal como señala Roher (2010): “Datos socioeconómicos revelan que son los Kanaka Maoli los que más sufren en las islas. Los programas y prestaciones que benefician a los Kanaka Maoli son pequeños pasos hacia la reconciliación tras la colonización, el derrocamiento ilegal y la anexión“.

Los Haole

Ambas instituciones ayudaron mucho a la dominación por parte de este grupo

El término Haole se utiliza generalmente para referirse a una persona con alguna o varias de estas características: blanco, americano, inglés, caucásico, norteamericano… anteriormente se utilizaba para denominar todo aquello de origen extranjero. El origen de la palabra es anterior a la llegada del capitán James Cook en 1778 (que es la fecha generalmente aceptada del primer contacto de Hawaii con los occidentales. Las últimas informaciones del censo señalan que los Haoles pronto van a ser la minoría más grande de Hawai’i, por lo que su posición de privilegio en la sociedad parece asegurada, ya que muchas de las estructuras y sistemas implementados y heredados de la época colonial trabajan a su favor. Esa posición no ha venido sólo por la integración de las islas en el sistema estadounidense, sino gracias al trabajo de grupos como el Honolulu Rifles Club o la Hawaii League for Anexation.

Los Locales

Este grupo se caracteriza por la mezcla de las diferentes culturas que han ido a parar a Hawaii gracias a las migraciones

Este grupo pone de manifiesto la diversidad étnica existente en Hawaii. El problema es que existen grandes diferencias mismo entre ellos, ya que en muchas partes del estado, los locales con raíces japonesas y chinas forman la clase media, mientras que los recién llegados de las islas del Pacífico y el sureste de Asia tienen menos estatus y poder. No obstante, puede ser un buen punto de partida para empezar a limar diferencias entre los hawaianos nativos y los que no lo son. Una muestra de ese proceso es la lengua pidgin, un inglés criollo hablado en Hawaii que ha ido tomando palabras de todas las culturas que están allí presentes.

Hawai es un paraíso étnico donde se mezclan muchas culturas y cosmovisiones diferentes

Como hemos visto, Hawaii es un paraíso no solo por su belleza, sino también por su riqueza cultural y humana. Sinceramente, creo que puede llegar a convertirse en un lugar de encuentro que nos permita tejer mejores relaciones entre las diferentes culturas y cosmovisiones del mundo. Puede se un buen lugar para empezar a experimentar sobre esos procesos de unión y acercamiento que tan necesarios son para la paz. No obstante, espero que la ambición de unos pocos y las desigualdades estructurales que ya existen no entorpezcan los proyectos que puedan avanzar en esta línea. Como a muchos otros lugares del mundo, a los hawaianos les ha tocado vivir en un lugar estratégico, por suerte o por desgracia, pero pensemos en la posibilidad que tienen de hacer historia.

Presentación sobre Hawaii – Allison Brown

¡SALUD!

 

Día: 09/05/2012

Lugar: Universidad Jaume I

En una nueva sesión del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Henning  Lorch nos habló de la relación entre la igualdad de género y la violencia estatal. En este espacio Henning tomó la palabra para presentar ideas sobre cómo la igualdad de género disminuye la violencia estatal, a través de políticas que fomenten la igualdad de oportunidades y reduciendo significativamente los estereotipos que han fomentado el dominio masculino durante mucho tiempo.

Henning planteó un interesante recorrido a través de la violencia estructural, ayudándose de métodos cuantitativos y presentando interpretaciones diversas (diferencias de género,  inter-/intranacionales, diferencias sociedad civil/estado, económicas, etc.) a través de varios autores: 1. Caprioli (2000), 2. Caprioli and Boyer (2001), 3. Caprioli (2003), 4. Regan and Paskeviciute (2003), 5. Caprioli (2005), 6. Melander (2005), 7. Hudson and Brinton (2007), 8. Heaney (2009), 9. Nincic & Nincic (2002), 10. Bjereld (2001). Podéis encontrar la presentación aquí: Gender Equality and State Violence – By Henning Lorch

Sin embargo, lo que más llamó mi atención aquel día fue el modelo presentado por el ponente. Aunque no creo mucho en los modelos que tratan de explicar la complejidad inmensa de este mundo en el que vivimos, creo que Lorch estuvo acertado en las relaciones encontradas entre las variables incluidas en el modelo.

Modelo presentado por Henning Lorch

La idea principal de el modelo es que tanto los sistemas de gobierno, como los factores económicos y culturales, son determinantes en el desarrollo de una sociedad y también son muy importantes desde el punto de vista de género. Esto se produce ya que en función de cuáles sean las características que posean esas variables, el papel de las mujeres también se ve afectado de una forma u otra. Del mismo modo, las políticas estatales influyen en ello. Por ejemplo, una educación basada en la narrativa de los “grandes hombres de la historia” (descubridores, comerciantes, economistas, reyes…) decanta mucho la balanza hacia la predominancia masculina. ¿Por qué no hablar también de las grandes mujeres que han vivido y hecho grandes cosas por este mundo? Es una buena forma de crear conciencia y reconocimiento, como plantea este modelo.

Del mismo modo, la incorporación de las mujeres al mundo laboral, “de puertas hacia fuera” si queréis, (¿cuándo no han trabajado? que alguien me lo diga…) y a los puestos de poder (aunque siguen siendo minoría) también han supuesto un vuelco del sistema patriarcal, facilitando que las conexiones planteadas por este modelo se incrementen. La lucha feminista en la búsqueda de la equidad, pero basada en la diferencia (somos diferentes en capacidades y en maneras de obrar, ya no sólo por género sino como individuos y creo que los más positivo es saber sacar lo mejor que hay en cada uno), ha logrado grandes cosas, pero la discriminación en ciertos contextos sigue muy presente por desgracia.

Además, todo este panorama está envuelto por el papel de los omnipresentes y poderosos medios de comunicación, que a menudo y sin saberlo, a veces, reproducen las estructuras tradicionales. No obstante, gracias al trabajo cada vez más intenso y efectivo de las organizaciones que trabajan por tener en cuenta el enfoque de género, ya existen códigos éticos que buscan introducirse en los ámbitos comunicativos y educativos.  A mi no me cabe la menor duda de que, como decía Henning, una mayor participación, consideración y reconocimiento de la mujer en la sociedad y una mayor igualdad (con lo cual, menor discriminación) supondrán una menor violencia por parte del Estado, principalmente porque el cuidado aumentará y disminuirá la fuerza. Entonces si habrá un verdadero equilibrio entre las energías femenina y masculina.

Aquí os dejo el modelo propuesto por los compañeros en el taller final, con unas discusiones muy interesantes:

Modelo propuesto por los estudiantes del Master de la Paz (2011-2013)

¡SALUD!

Día: 18/04/2012

Lugar: Universidad Jaume I

Escribo este breve artículo tras regresar de las XXII Jornadas Internacionales de Cultura y Paz de Gernika, que han sido una experiencia realmente buena en lo que tiene que ver con cuestiones de memoria. Comento esto porque en la una nueva sesión del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Raquel Reynoso Rosales (doctoranda de la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz en Castellón) nos habló de los mecanismos de reconstrucción de memorias colectivas en Perú.

El proceso de memoria colectiva llevado a cabo en Perú se produce después del fuerte conflicto armado que azotó este país y que supuso la destrucción de una buena parte del tejido social. En el Perú se vivió un conflicto de veinte años con miles de víctimas que sufrieron violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos (desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, torturas, masacres colectivas). La publicación de las conclusiones y recomendaciones del Informe de la Comisión de la Verdad significó un punto de quiebre frente a la “historia oficial” del fujimorismo y su balance de veinte años de violencia política.

Algunas consecuencias del conflicto armado en Perú

Para tratar de recuperar parte de lo que destruyó el conflicto ha sido necesario comenzar a trabajar en cuestiones de memoria colectiva, con el objetivo de abrir canales y procesos de paz. De esta forma, se está llevando a cabo un proceso que sigue varias líneas estratégicas:

  1. Construcción social del pasado, por el cual un grupo de referencia es absolutamente necesario para el acto de la memoria.
  2. Interacción entre memorias individuales y colectivas, cargado de valores, creencias, necesidades.
  3. Reconceptualizando en América latina en el marco de discusiones sobre un “discurso oficial”, “memorias salvadoras”, proponiendo memorias múltiples.
  4. Se desarrolla a través de fechas, espacios y conmemoraciones.
  5. Expresión a través del lenguaje, que es el instrumento de la memoria más acabado porque permite transmitir no sólo los acontecimientos sino también afectos y sentimientos.

La memoria colectiva puede entenderse como el proceso social de reconstrucción del pasado vivido y experimentado por un determinado grupo, comunidad o sociedad. […] La memoria, entonces, no se encuentra por fuera de los grupos, de las sociedades, de las colectividades; al contrario, es ahí donde se gesta

MENDOZA

Elementos comunes entre los procesos de Memoria Colectiva y la Filosofía para hacer las paces

El trabajo que se lleva a cabo con las Comunidades busca abrir espacios de relación que permitan abrir puentes entre los individuos, de manera que se pueda acceder a la información para analizarla y proponer propuestas de manera colectiva. De esta forma, a través del reconocimiento de situaciones determinadas del conflicto y su entendimiento, se pueden generar documentos comunitarios que sirvan como base para el diseño de políticas sociales a nivel local, regional y nacional. Estos procesos de memoria están siendo fuertemente apoyados por las instituciones estatales y actualmente existen cuatro grandes centros de la memoria en AyacuchoApurímac, Lima y Huancavelica. Además, estos centros refuerzan los esfuerzos de organismos como la Comisión de la Verdad y de programas como el de Descentralización y Buen Gobierno o el Centro de Informacion para la Memoria Colectiva y los DDHH de la Defensoría del Pueblo, a los cuales se une el trabajo de archivos de memoria como Yuyarisun.

Una de las organizaciones que más esfuerzos ha puesto en estos trabajos de reconstrucción de la memoria colectiva ha sido la Asociación de Servicios Educativos Rurales (SER), que ha contribuido al ejercicio de la ciudadanía y a la construcción de un estado Democrático; apostado, desde los espacios locales, al desarrollo de capacidades para el fortalecimiento de la institucionalidad democrática y la mejora de las condiciones de vida de la población; y promovido la autonomía y libertad de las personas y la construcción de una sociedad pasada en la equidad y la tolerancia. En este sentido, el trabajo comenzado en 2001 con los talleres de reconstrucción de la memoria colectiva tuvo una gran importancia en 2006, cuando se consiguió introducir temas de memoria en el ámbito escolar.

Proceso llevado a cabo entre 2001 y 2006 por la Asociación SER, cuyo trabajo continúa en la actualidad por la misma línea

 Para llevar a cabo estos procesos de reconstrucción de la memoria se han llevado a cabo diversas actividades:

  1. Mapeo comunal del territorio para reconstruir y reestructurar la geografía del territorio antes del conflicto
  2. Matrices de valoración de la situación antes y durante el conflicto, teniendo en cuenta la relación con los diferentes actores y el impacto en las comunidades.
  3. Creación de líneas de tiempo que permitan reconstruir la memoria en base a hitos temporales de la comunidad que le permitan reconstruir su propia historia.
  4. Teatralización de las situaciones vividas durante el conflicto, como medio de expresión del horror, y de antes del conflicto para rememorar las situaciones del pre-conflicto.
  5. Encuentros entre la comunidad para tender lazos de relación.
  6. Realización de concursos y exposiciones que permitan a todo el mundo expresar sus sentimientos y que expliciten la memoria individual que hace parte de la comunidad.

Mapeo comunal

Matriz de valoración comunal

Construcción de líneas de tiempo

Teatralización a través de técnicas como la del "teatro del oprimido"

Acercamiento entre individuos de la comunidad

Exposición y concursos para la recuperación de la memoria

En conclusión, podemos decir que los procesos de recuperación de memoria suponen la expresión de los sentimientos de abandono, exclusión, racismo, miedo, dolor, rabia… de poblaciones que han sufrido mucho a raíz de conflictos como el de Perú. Sin embargo, es necesaria la superación de esos traumas para seguir adelante y eso sólo pasa por una reconstrucción colectiva de la memoria para que no se produzcan sinvergonzonerías como la española. No obstante, estas iniciativas deben ir acompañadas claramente por sistemas que aseguren un mínimo de justicia para evitar grandes desequilibrios entre los actores afectados, de manera que la historia oficial de ciertos bandos acabe por ocultar la verdad.

Bibliografía: BIBLIOGRAFÍA SOBRE MEMORIA EN EL PERÚ

¡SALUD!