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La contaminación por armas es un fenómeno producido a causa de las municiones o artefactos sin estallar y abandonados en lugares de conflicto. Son muchas las regiones en el mundo afectadas, donde este tipo de artefactos siguen matando y mutilando a las personas, impidiendo el acceso a los recursos y bienes de primera necesidad y obstaculizando la reconciliación. En una nueva sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, José Bolívar, jurista colombiano, amigo y compañero, estuvo con nosotros para darnos a conocer un poco más la problemática.

portada

La contaminación por armas la podemos encontrar también en los lugares en los que se ha utilizado munición perforante con uranio empobrecido (Irak), artillería pesada que se ha quedado sin explotar de las Guerras Mundiales o de la Guerra contra el fascismo en España o a los grandes arsenales de armas de la antigua URSS que se quedaron sin utilizar tras su desintegración y que poco a poco fueron saliendo al mercado internacional como se ve en la película El Señor de la Guerra, de Nicolas Cage.

El fenómeno de las minas antipersonales es algo que trae de cabeza a los activistas humanitarios desde hace mucho tiempo, ya que deja una gran cantidad de víctimas ya no sólo durante los conflictos, sino que también causa muchas víctimas inocentes una vez terminados. En 1999 entró en vigor el Tratado de Ottawa, una convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción. No obstante, no todos los países lo han firmado y ratificado, a pesar de las campañas y monitoreos.  Además, la problemática no sólo es causada por las minas fabricadas a nivel industrial, sino que también la escasez de recursos de ciertos grupos armados ha provocado que algunos de ellos inventen artefactos caseros que pueden llegar a ser incluso más mortales.

artefactos caseros

Las municiones sin explotar y las (granadas, misiles, obuses, munición de mortero), el armamento ligero abandonado o las bombas de racimo, que España fabricaba hasta 2008 y de cuyas empresas era consejero el actual ministro de Defensa, también producen gran cantidad de víctimas. Según el informe Landmine Monitor 2012 (18), existen 6 áreas principales en todo el mundo y 59 estados tienen áreas minadas confirmadas en su territorio. Muchos de estos países sufren las consecuencias de conflictos pasados, lo cual puede llegar a afectar a las personas que más tarde llevan un estilo de vida completamente alejado de un conflicto armado. La basura explosiva puede afectarnos a cualquiera.

Según los datos presentados por José Bolívar, se registraron 4.286 nuevas víctimas en 2011. La cifra es similar al 2009 y 2010, aproximadamente 12 víctimas por día, pero cree que el número real de víctimas fue sin duda superior al que se registró. Desde que el informe se realiza, 2011 ha sido el año con menos apoyo internacional en asistencia a víctimas. Esta es una cruel realidad hasta la que también ha llegado la crisis económica, ya que se dedican menos fondos a los proyectos de ayuda (UNICEF, CICR, Planes estatales…) y la bajada de inversión en asuntos humanitarios, desde los países enriquecidos, también les está afectando.

mapa victimas

La producción de minas por empresas estatales se da en India, Myanmar, Pakistán y Corea del Sur; otros siete se reservan el derecho a producirlas: China, Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia, Singapur, EE.UU y Vietnam; y el uso por grupos no estatales se confirmó en Afganistán, Colombia, Myanmar, Pakistán, Tailandia y Yemen. Una estimación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que alrededor del 71% de las víctimas son civiles, y de estos un 32% son niños. El coste de producción de las minas es muy bajo, entre 3 y 30 dólares. El desminado de cada unidad cuesta entre 300 y 1.000 dólares, y conlleva un alto riesgo para la vida del profesional que asume la tarea de desactivarlas. Hoy en día se calcula que hay unos 110 millones de minas antipersonal por todo el mundo, y que cada año se suman unos 2 millones más. Los tres países más afectados por las minas actualmente son Afganistán (812 muertes en 2012), Paquistán (569) y Colombia (538).

Además, las consecuencias para las personas son tremendas: muertes, mutilaciones, perdida de capacidades sensoriales, infecciones… todo esto agravado por la falta de servicios sanitarios suficientes. Además, muchas de las zonas minadas se encuentran lejos de los centros de atención sanitaria. Una de las malas prácticas que se llevan a cabo en países como Colombia, por ejemplo, es el empleo de civiles para el desminado, como si fuera un trabajo más a cambio de una remuneración. Esto resulta una locura si pensamos en que ya resulta extremadamente peligroso para un zapador profesional. Por otro lado, la basura armamentística tiene también muchas repercusiones medioambientales a través de la contaminación del suelo, el agua… como pasa por ejemplo con las municiones de uranio empobrecido. No obstante, José reconoce que las minas pueden ser utilizadas en ciertas situaciones para mejorar la situación de seguridad en ciertos contextos, siempre y cuando estén bien indicadas las zonas minadas y que haya algún sistema de registro geográfico. Pero lo que resulta difícil es detectar aquellas que fueron puestas por gente anónima que puede ya haber muerto o localizar los artefactos caseros que no son metálicos y son tremendamente difíciles de detectar.

En el Landmine Monitor 2012, se reconocen debilidades legales en la atención a victimas, a pesar de que la legislación nacional e internacional sobre el tema es enorme. Sin embargo, es difícil de hacerla cumplir. La presión de la opinión pública, las campañas internacionales, trabajos técnicos como el de los hermanos afganos Mahmoud y Massoud Hassani o los trabajos de periodistas como Gervasio Sánchez (Vidas Minadas) siguen en ese camino de lucha por la visibilización, el cambio y el fin de las políticas armamentísticas de gobiernos canallas como el español.

Presentación de la conferencia

¡SALUD!

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El último bastión de resistencia que los republicanos españoles pudieron mantener en su lucha contra el levantamiento de Franco, apoyado por el fascismo italiano de Musolini y por la Alemania nazi de Hitler, fue Valencia. Mucha gente no pudo huir de allí a tiempo o no quiso irse de lo que consideraban su lugar de origen, donde sus padres habían vivido y donde ellos querían seguir viviendo. Cuando eres un soldado que lucha en uno de los bandos en contienda, sabes que si el tuyo pierde y te cogen, tu vida corre un serio peligro, pero ¿y si lo único que has hecho ha sido formar parte de la administración estatal anterior?

La represión franquista, no sólo durante el conflicto, sino durante los años de dictadura, se llevó por delante a cientos de miles de personas. Historiadores como Paul Preston (en su libro El Holocausto Español), apuntan a que fueron 180.000 los ejecutados durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura. A las ejecuciones acompañaron 250.000 exiliados y 280.000 presos en cárceles (el 10 por ciento de la población activa), 190 campos de concentración que acogieron 350.000 detenidos y 200.000 presos esclavizados a trabajos forzados sin remuneración ni derecho alguno para reconstruir las infraestructuras del Estado. Según el ex –fiscal general del Estado, Carlos Jiménez Villarejo, “los presos políticos fallecidos, entre los que se incluía a los fusilados tras un “proceso” y los muertos en las cárceles, desde abril de 1939 hasta el 30 de junio de 1944, fueron 192.684”. Suponía una media de 105 muertos diarios durante esos cinco años (terminada la Guerra Civil las tropas de Franco no tuvieron reparo alguno en fusilar a menores de edad, tómese como ejemplo a las tristemente famosas “Trece Rosas” en Madrid).

La situación que derivó de este proceso fue la de un auténtico genocidio que, como en Armenia o en Rwanda, trató de eliminar el entramado social republicano y de izquierdas que aún quedaba en España. Valencia (ver el libro El genocidio franquista en Valencia), como último reducto de refugio, fue uno de los lugares que más sufrió la represión de posguerra. Esto no sólo ha sido convenientemente silenciado por unos medios de comunicación muy ligados a antiguos representantes del aparato franquista, sino también por una Ley de Amnistía que comenzó el proceso de olvido una insuficiente Ley de Memoria Histórica que no ha terminado con ese problema. Lo que reina es la impunidad más de 70 años después, en un momento en el que el juez Garzón ha sido inhabilitado (único juez de alto nivel que se ha atrevido a abrir instancias sobre el tema, aunque en su momento también entorpeció las investigaciones) y los colectivos sociales, como la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se ven obligados a denunciar estos crímenes de lesa humanidad en Argentina, lo cual resulta una verdadera vergüenza.

Empar Salvador es investigadora del Fòrum per la Memòria del País Valencià e hija de represaliados del franquismo. Lleva luchando toda su vida por que se haga justicia y es autora del libro: El genocidio franquista en Valencia

Empar Salvador, investigadora del Fòrum per la Memòria del País Valencià, estuvo presente en una nueva edición del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I para hablarnos de todo lo que rodeó a este episodio. A pesar de la buena documentación (sirva de ejemplo la localización de las fosas) al respecto, tanto los tribunales españoles como los internacionales (en concreto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos) han declinado sus recursos en el caso, lo cual alimenta más aún la impunidad y el desaliento de las familias en su búsqueda de justicia. En el canal de Yotube del Fòrum puede encontrarse bastante material audiovisual sobre el tema. Muchas personas siguen trabajando actualmente en la búsqueda de justicia, no sólo en la Comunidad Valenciana, sino en toda España. Esperemos que además, el periodista Gervasio Sánchez, cumpla algún día (cuando acabe con sus proyectos en Colombia y otras partes del mundo) la promesa que hizo de investigar sobre los desaparecidos en España, para seguir su gran trabajo.

Os dejo aquí el documental presentado en el Seminario Intercultural sobre el genocidio franquista en valencia y un enlace donde lo podéis descargar. ¡Expandidlo, por favor, que no sea porque la verdad nunca salió a la luz! Una alumna mexicana del Máster preguntaba si no habría una forma de llegar a la reconciliación de alguna forma… ¡Nunca podrá haber reconciliación hasta que no haya justicia y el daño sea reconocido y reparado!

¡SALUD!

Día: 18/04/2012

Lugar: Universidad Jaume I

Escribo este breve artículo tras regresar de las XXII Jornadas Internacionales de Cultura y Paz de Gernika, que han sido una experiencia realmente buena en lo que tiene que ver con cuestiones de memoria. Comento esto porque en la una nueva sesión del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Raquel Reynoso Rosales (doctoranda de la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz en Castellón) nos habló de los mecanismos de reconstrucción de memorias colectivas en Perú.

El proceso de memoria colectiva llevado a cabo en Perú se produce después del fuerte conflicto armado que azotó este país y que supuso la destrucción de una buena parte del tejido social. En el Perú se vivió un conflicto de veinte años con miles de víctimas que sufrieron violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos (desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, torturas, masacres colectivas). La publicación de las conclusiones y recomendaciones del Informe de la Comisión de la Verdad significó un punto de quiebre frente a la “historia oficial” del fujimorismo y su balance de veinte años de violencia política.

Algunas consecuencias del conflicto armado en Perú

Para tratar de recuperar parte de lo que destruyó el conflicto ha sido necesario comenzar a trabajar en cuestiones de memoria colectiva, con el objetivo de abrir canales y procesos de paz. De esta forma, se está llevando a cabo un proceso que sigue varias líneas estratégicas:

  1. Construcción social del pasado, por el cual un grupo de referencia es absolutamente necesario para el acto de la memoria.
  2. Interacción entre memorias individuales y colectivas, cargado de valores, creencias, necesidades.
  3. Reconceptualizando en América latina en el marco de discusiones sobre un “discurso oficial”, “memorias salvadoras”, proponiendo memorias múltiples.
  4. Se desarrolla a través de fechas, espacios y conmemoraciones.
  5. Expresión a través del lenguaje, que es el instrumento de la memoria más acabado porque permite transmitir no sólo los acontecimientos sino también afectos y sentimientos.

La memoria colectiva puede entenderse como el proceso social de reconstrucción del pasado vivido y experimentado por un determinado grupo, comunidad o sociedad. […] La memoria, entonces, no se encuentra por fuera de los grupos, de las sociedades, de las colectividades; al contrario, es ahí donde se gesta

MENDOZA

Elementos comunes entre los procesos de Memoria Colectiva y la Filosofía para hacer las paces

El trabajo que se lleva a cabo con las Comunidades busca abrir espacios de relación que permitan abrir puentes entre los individuos, de manera que se pueda acceder a la información para analizarla y proponer propuestas de manera colectiva. De esta forma, a través del reconocimiento de situaciones determinadas del conflicto y su entendimiento, se pueden generar documentos comunitarios que sirvan como base para el diseño de políticas sociales a nivel local, regional y nacional. Estos procesos de memoria están siendo fuertemente apoyados por las instituciones estatales y actualmente existen cuatro grandes centros de la memoria en AyacuchoApurímac, Lima y Huancavelica. Además, estos centros refuerzan los esfuerzos de organismos como la Comisión de la Verdad y de programas como el de Descentralización y Buen Gobierno o el Centro de Informacion para la Memoria Colectiva y los DDHH de la Defensoría del Pueblo, a los cuales se une el trabajo de archivos de memoria como Yuyarisun.

Una de las organizaciones que más esfuerzos ha puesto en estos trabajos de reconstrucción de la memoria colectiva ha sido la Asociación de Servicios Educativos Rurales (SER), que ha contribuido al ejercicio de la ciudadanía y a la construcción de un estado Democrático; apostado, desde los espacios locales, al desarrollo de capacidades para el fortalecimiento de la institucionalidad democrática y la mejora de las condiciones de vida de la población; y promovido la autonomía y libertad de las personas y la construcción de una sociedad pasada en la equidad y la tolerancia. En este sentido, el trabajo comenzado en 2001 con los talleres de reconstrucción de la memoria colectiva tuvo una gran importancia en 2006, cuando se consiguió introducir temas de memoria en el ámbito escolar.

Proceso llevado a cabo entre 2001 y 2006 por la Asociación SER, cuyo trabajo continúa en la actualidad por la misma línea

 Para llevar a cabo estos procesos de reconstrucción de la memoria se han llevado a cabo diversas actividades:

  1. Mapeo comunal del territorio para reconstruir y reestructurar la geografía del territorio antes del conflicto
  2. Matrices de valoración de la situación antes y durante el conflicto, teniendo en cuenta la relación con los diferentes actores y el impacto en las comunidades.
  3. Creación de líneas de tiempo que permitan reconstruir la memoria en base a hitos temporales de la comunidad que le permitan reconstruir su propia historia.
  4. Teatralización de las situaciones vividas durante el conflicto, como medio de expresión del horror, y de antes del conflicto para rememorar las situaciones del pre-conflicto.
  5. Encuentros entre la comunidad para tender lazos de relación.
  6. Realización de concursos y exposiciones que permitan a todo el mundo expresar sus sentimientos y que expliciten la memoria individual que hace parte de la comunidad.

Mapeo comunal

Matriz de valoración comunal

Construcción de líneas de tiempo

Teatralización a través de técnicas como la del "teatro del oprimido"

Acercamiento entre individuos de la comunidad

Exposición y concursos para la recuperación de la memoria

En conclusión, podemos decir que los procesos de recuperación de memoria suponen la expresión de los sentimientos de abandono, exclusión, racismo, miedo, dolor, rabia… de poblaciones que han sufrido mucho a raíz de conflictos como el de Perú. Sin embargo, es necesaria la superación de esos traumas para seguir adelante y eso sólo pasa por una reconstrucción colectiva de la memoria para que no se produzcan sinvergonzonerías como la española. No obstante, estas iniciativas deben ir acompañadas claramente por sistemas que aseguren un mínimo de justicia para evitar grandes desequilibrios entre los actores afectados, de manera que la historia oficial de ciertos bandos acabe por ocultar la verdad.

Bibliografía: BIBLIOGRAFÍA SOBRE MEMORIA EN EL PERÚ

¡SALUD!

Día: 29/02/2012
Lugar: Universidad Jaume I
Sólo publican memorias aquellas personas que ya han perdido totalmente la memoria.
(Oscar Wilde)
La historia nos ha demostrado que la memoria no consiste sólo en recordar, sino también en reconstruir el pasado a través de los libros imponiendo así una concepción mayoritaria sobre ciertos temas. Por lo tanto, según como se use, la memoria también puede usarse para mentir, para olvidar, para imponerse, para educar… Los vencedores siempre reconstruyen e imponen la memoria, pero si lo que buscamos es reconstruir sociedades y comunidades en las que todos puedan vivir en armonía no podemos dejar de lado a nadie. En una nueva edición del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Fiachra Mc Donagh compartió con los asistentes su trabajo como investigador independiente del Cultural Heritage and the Re-construction of Identities after Conflict (CRIC).
Uno de los centros que más se dedica al tema de la memoria relacionándolo con temas de reconstrucción de paz es el Centro de Investigación por la Paz Gernika Gogoratuz, que se encuentra en la ciudad de Gernika, y que busca los siguientes objetivos:
  • Contribuir a la Construcción de la Paz por medio de la Recuperación de la Memoria Histórica y trascender el recuerdo del bombardeo de Gernika para generar una Cultura de la Paz.
  • Crear herramientas de trabajo que fomenten el estudio de la historia y su transmisión intergeneracional como Pedagogía de la Paz.
  • Dar a conocer a través del material didáctico el ámbito de la Recuperación Histórica como herramienta de trabajo que fomente la Cultura de la Paz.
  • Fomentar puntos de encuentro entre personas que han sufrido la violencia y recuperar el valor de la narrativa como Pedagogía de la Paz.

Actualmente, estos objetivos se traducen en varios proyectos: 1. El colectivo de mujeres y hombres testigos sobrevivientes del Bombardeo de Gernika; 2. La Memoria y la Narrativa como Pedagogía de la Paz (con especial atención  al Proyecto Internacional de Diálogo Intergeneracional en el marco de la Red de aprendizaje intergeneracional del Proyecto NIGEL); 3. Microsite sobre las personas sobrevivientes del Bombardeo de Gernika; 4. Colaboración y distribución del documental La voz visual. Una nueva y personal visión sobre el ser sobreviviente del Bombardeo de Gernika.

Documental La Voz Visual: http://www.dailymotion.com/video/xddro6_la-voz-visual_creation

Tal y cómo se ha tratado de hacer con Gernika para no olvidar el primer bombardeo sobre población civil de toda la historia, el 26 de abril de 1937, este centro trabaja en diferentes proyectos a lo largo del mundo para intentar acercar posturas entre los grupos de gente e intentando que no se produzca una reconstrucción tergiversada de la realidad que derive en nuevos conflictos.

El Gernika de Pablo Picaso. Museo Reina Sofía de Madrid

¿Pero qué es la memoria? Fiachra la define como “un conjunto diverso de capacidades cognitivas con las que retenemos información y reconstruimos las experiencias del pasado, por lo general, con propósitos presentes. La memoria es una de las formas más importantes por las que nuestras historias animan nuestras acciones y experiencias actuales. En particular, la capacidad humana de evocar episodios, desaparecidos hace tiempo, pero importantes en nuestras vidas es a la vez familiar y extraño, y es un aspecto clave de la identidad personal”.

Como vemos, la memoria se convierte sin duda en una fuente indispensable de conocimiento, que permite interacciones cercanas a través de tres factores fundamentales: la imaginación, el recuerdo y la percepción. Ésta se envuelve en un clima donde las emociones y los sentimientos adquieren un papel muy importante junto con el amor, el odio y las prácticas sociales. Además, se traduce en la interiorización y aceptación de un determinado lenguaje e imaginario, normalmente el de los vencedores. No obstante, muchos de los valores sociales y morales dependen de nuestra memoria porque… ¿qué pasaría si no recordásemos lo que dejaron en el Mundo las dos grandes guerras, personajes como Stalin o Franco y administraciones como las de Reagan o Tatcher?.

Campo de concentración de Auschwitz

Existen diferentes tipos de memoria:

  • Memoria de hábito: se conoce como la memoria procedimental, que está ligada a los procesos asociativos de memoria en los que se repiten secuencias y destrezas. Nos referimos a recordar cómo hacer algo.
  • Memoria proposicional: es la memoria de los hechos, es decir, la que está basada en el conocimiento general.
  • Memoria autobiográfica: también identificada como memoria personal o experiencial, es la que tiene que ver con el recuerdo de hechos o episodios de nuestra vida y de las emociones derivadas de los mismos.
  • Memoria declarativa:  trata de unir la memoria proposicional y la autobiográfica en busca de una representación del mundo ‘objetiva’, tratando de hacer un seguimiento de la verdad. Hay reacciones cuando a las memorias se contradicen o no existe la misma percepción.
  • Memoria colectiva: es la memoria de un grupo de personas reconstruida de manera conjunta. Cuando hablamos de memoria histórica, justicia y reconciliación, rara vez se hace en referencia a una persona única, sino que se centra en un conjunto, grupo o colectivo que requiere atención. Este tipo de memoria es fruto de un intenso debate entre los que apoyan que la memoria es sólo individual (Sontag, 2003) y los que apoyan que puede servir para reconstruir experiencias (Assman 2008).

A estos tipos se añaden lo que se conoce como los 7 actos de la memoria:

  1. Recordar la excepción a la norma: el silencio y el olvido es común entre las sociedades en las que la experiencia del pasado generaciones es suprimida por los nuevos avances y la memoria es nuestra forma de luchar contra el tiempo.
  2. Guardar objetos: así se cubren los vacíos creados por el olvido
  3. Condenas a la memoria:  un pueblo vive cuando se le menciona y sólo muere del todo cuando se borra su memoria. Hay que denunciar las manipulaciones de la historia.
  4. Defensa del recuerdo y del olvido: esta es una situación muy normal en las situaciones post-conflicto. El silencio forzado y el olvido podría ser la esperanza de escapar de la responsabilidad, para los criminales.
  5. Memoria selectiva: constituye una parte fundamental de las memorias sociales y nacionales. Borrar ciertos episodios del pasado para garantizar un proyecto de futuro, como hizo el franquismo en las escuelas por ejemplo, seleccionado y definiendo lo que se recuerda en función de un propósito determinado.
  6. Memoria constructiva: es necesario adaptarse a nuevas circunstancias. Olvidar puede ser un camino hacia la salida del sufrimiento, estableciendo un punto de partida nuevo para comenzar de nuevo, sobre todo en contextos de post Guerra Civil. Este punto es claramente delicado, porque normalmente el vencedor suele imponer sus reglas y no se lleva a cabo una reconstrucción conjunta de los hechos, entre otros muchos problemas que presenta.
  7. Memoria terapéutica: Aristóteles la llamó catarsis, los católicos la llaman confesión y Freud la llamó psicoanálisis. Es la más utilizada y reconocida en la mayoría de comisiones de la verdad y reconciliación en busca de la paz.

Seguirán destruyendo bibliotecas para destruir la memoria de los pueblos o para seguir fomentando el “Choque de civilizaciones” (la biblioteca de Sarajevo era rica en textos escritos en conjunto por los diferentes grupos étnicos y religiosos y el memoricidio se ha ido repitiendo a lo largo de la historia). Además, la construcción de los nuevos entornos sociales debe ser realizada por todos, utilizando la justicia y la reparación como pilares principales. Se hizo con el IRA en Irlanda, se está haciendo con ETA en España y en Colombia, además de en otros muchos sitios con procesos de paz abiertos. Lo que está claro es que no podemos olvidar y hay que dar gracias a todos los que trabajan por ello.

¡GRACIAS!

“Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”

(George Orwell)

¡SALUD!