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La contaminación por armas es un fenómeno producido a causa de las municiones o artefactos sin estallar y abandonados en lugares de conflicto. Son muchas las regiones en el mundo afectadas, donde este tipo de artefactos siguen matando y mutilando a las personas, impidiendo el acceso a los recursos y bienes de primera necesidad y obstaculizando la reconciliación. En una nueva sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, José Bolívar, jurista colombiano, amigo y compañero, estuvo con nosotros para darnos a conocer un poco más la problemática.

portada

La contaminación por armas la podemos encontrar también en los lugares en los que se ha utilizado munición perforante con uranio empobrecido (Irak), artillería pesada que se ha quedado sin explotar de las Guerras Mundiales o de la Guerra contra el fascismo en España o a los grandes arsenales de armas de la antigua URSS que se quedaron sin utilizar tras su desintegración y que poco a poco fueron saliendo al mercado internacional como se ve en la película El Señor de la Guerra, de Nicolas Cage.

El fenómeno de las minas antipersonales es algo que trae de cabeza a los activistas humanitarios desde hace mucho tiempo, ya que deja una gran cantidad de víctimas ya no sólo durante los conflictos, sino que también causa muchas víctimas inocentes una vez terminados. En 1999 entró en vigor el Tratado de Ottawa, una convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción. No obstante, no todos los países lo han firmado y ratificado, a pesar de las campañas y monitoreos.  Además, la problemática no sólo es causada por las minas fabricadas a nivel industrial, sino que también la escasez de recursos de ciertos grupos armados ha provocado que algunos de ellos inventen artefactos caseros que pueden llegar a ser incluso más mortales.

artefactos caseros

Las municiones sin explotar y las (granadas, misiles, obuses, munición de mortero), el armamento ligero abandonado o las bombas de racimo, que España fabricaba hasta 2008 y de cuyas empresas era consejero el actual ministro de Defensa, también producen gran cantidad de víctimas. Según el informe Landmine Monitor 2012 (18), existen 6 áreas principales en todo el mundo y 59 estados tienen áreas minadas confirmadas en su territorio. Muchos de estos países sufren las consecuencias de conflictos pasados, lo cual puede llegar a afectar a las personas que más tarde llevan un estilo de vida completamente alejado de un conflicto armado. La basura explosiva puede afectarnos a cualquiera.

Según los datos presentados por José Bolívar, se registraron 4.286 nuevas víctimas en 2011. La cifra es similar al 2009 y 2010, aproximadamente 12 víctimas por día, pero cree que el número real de víctimas fue sin duda superior al que se registró. Desde que el informe se realiza, 2011 ha sido el año con menos apoyo internacional en asistencia a víctimas. Esta es una cruel realidad hasta la que también ha llegado la crisis económica, ya que se dedican menos fondos a los proyectos de ayuda (UNICEF, CICR, Planes estatales…) y la bajada de inversión en asuntos humanitarios, desde los países enriquecidos, también les está afectando.

mapa victimas

La producción de minas por empresas estatales se da en India, Myanmar, Pakistán y Corea del Sur; otros siete se reservan el derecho a producirlas: China, Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia, Singapur, EE.UU y Vietnam; y el uso por grupos no estatales se confirmó en Afganistán, Colombia, Myanmar, Pakistán, Tailandia y Yemen. Una estimación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que alrededor del 71% de las víctimas son civiles, y de estos un 32% son niños. El coste de producción de las minas es muy bajo, entre 3 y 30 dólares. El desminado de cada unidad cuesta entre 300 y 1.000 dólares, y conlleva un alto riesgo para la vida del profesional que asume la tarea de desactivarlas. Hoy en día se calcula que hay unos 110 millones de minas antipersonal por todo el mundo, y que cada año se suman unos 2 millones más. Los tres países más afectados por las minas actualmente son Afganistán (812 muertes en 2012), Paquistán (569) y Colombia (538).

Además, las consecuencias para las personas son tremendas: muertes, mutilaciones, perdida de capacidades sensoriales, infecciones… todo esto agravado por la falta de servicios sanitarios suficientes. Además, muchas de las zonas minadas se encuentran lejos de los centros de atención sanitaria. Una de las malas prácticas que se llevan a cabo en países como Colombia, por ejemplo, es el empleo de civiles para el desminado, como si fuera un trabajo más a cambio de una remuneración. Esto resulta una locura si pensamos en que ya resulta extremadamente peligroso para un zapador profesional. Por otro lado, la basura armamentística tiene también muchas repercusiones medioambientales a través de la contaminación del suelo, el agua… como pasa por ejemplo con las municiones de uranio empobrecido. No obstante, José reconoce que las minas pueden ser utilizadas en ciertas situaciones para mejorar la situación de seguridad en ciertos contextos, siempre y cuando estén bien indicadas las zonas minadas y que haya algún sistema de registro geográfico. Pero lo que resulta difícil es detectar aquellas que fueron puestas por gente anónima que puede ya haber muerto o localizar los artefactos caseros que no son metálicos y son tremendamente difíciles de detectar.

En el Landmine Monitor 2012, se reconocen debilidades legales en la atención a victimas, a pesar de que la legislación nacional e internacional sobre el tema es enorme. Sin embargo, es difícil de hacerla cumplir. La presión de la opinión pública, las campañas internacionales, trabajos técnicos como el de los hermanos afganos Mahmoud y Massoud Hassani o los trabajos de periodistas como Gervasio Sánchez (Vidas Minadas) siguen en ese camino de lucha por la visibilización, el cambio y el fin de las políticas armamentísticas de gobiernos canallas como el español.

Presentación de la conferencia

¡SALUD!

La violencia sexual contra las mujeres en contextos de conflicto armado siempre ha sido un tema al que no se le ha prestado mucha atención. Sin embargo, en la década de los 90′ a raíz del genocidio de Rwanda y de los conflictos armados que asolaron la región de los Balcanes, la violencia sexual como arma de guerra se convirtió en una cuestión de interés público y comenzó a aparecer en los debates sobre conflictos armados. En una nueva sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, las compañeras y amigas, Iris Kigoma, Marissa Pothen y Priscyll Anctil pusieron sobre la mesa algunas cuestiones de este tema.

El triángulo de las violencias de Johan Galtung adaptado a la violencia de género

El triángulo de las violencias de Johan Galtung adaptado a la violencia de género

 La violencia sexual es una de las mayores atrocidades que se suelen cometer en los conflictos armados, utilizándose como un arma más de manera continua. Después del genocidio de Rwanda, la ONU se dió cuenta de que las violaciones cometidas durante la guerra tienden a ser sistemáticas y con la intención de aterrorizar a la población, destruir a las familias, a las comunidades y, en algunos casos, cambiar la composición étnica de la siguiente generación. Este tipo de crímenes, en contextos de conflicto y postconflicto son muy difíciles de juzgar, ya que el sistema judicial de los países suele quedar muy dañado.

Un ejemplo de esta situación y de cómo se ha mirado siempre para otro lado lo encontramos durante la Segunda Guerra Mundial, las dos partes en el conflicto se acusaron mutuamente de violaciones en masa, sin embargo, ninguno de los dos tribunales establecidos por los países aliados victoriosos para enjuiciar crímenes de guerra, en Tokio y Nuremberg, reconoció en sus Cartas el delito de violencia sexual. No obstante, en el artículo 27 del IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra (1949), queda recogido de manera explícita: “Las mujeres serán especialmente protegidas contra todo atentado a su honor y, en particular, contra la violación, la prostitución forzada y todo atentado a su pudor”.

Cartel de Amnistía Internacional: "Violar es más barato que las balas".

Cartel de Amnistía Internacional: “Violar es más barato que las balas”.

Hay varias teorías que tratan de explicar y entender la cuestión de la violencia de género:

  • Teoría de la inequidad de género: “La violencia contra las mujeres no origina con la guerra o los conflictos; emerge de una discriminación social, económica y cultural que alimenta la violencia sexual cuando el conflicto estalla” (Gaëlle-LeGoff, 2010: 17).
  • Teoría feminista: La violación o en la guerra, como la violación de la paz, no se identifica como un crimen de pasión sexual, sino como un crimen motivado por el deseo de un hombre para ejercer dominio sobre la mujer. Los hombres, en las sociedades patriarcales, tienden a desconfiar, despreciar y dominar a las mujeres.
  • Teoría biosocial: Los factores socioculturales son variables e insignificantes en la decisión del autor de la violación porque la actividad está condicionada genéticamente.
  • Teoría de la patología cultural: Esta teoría se refiere a aspectos del psicoanálisis cultural y ayuda a entender mejor la violación en tiempos de guerra en casos específicos. El objetivo es mirar hacia atrás en la historia de una nación y analizar qué factores de desarrollo han ayudado a que los hombres participen en actos de violencia sexual. Por ejemplo, una sociedad militarizada.
  • Teoría de la violación estratégica: Esta teoría es actualmente el más influyente en cuanto a la violación durante las guerras. La violación puede considerarse como una táctica ejecutada por los soldados al servicio de los grandes objetivos estratégicos de la guerra. Los militares no necesariamente ordenan a los soldados las violaciones, pero pueden servir como una manera coherente, coordinada y eficaz para los objetivos de la guerra. Algunos defensores de esta teoría se refieren a ella como “violación genocida”.

Aunque para mí la teoría que mejor explica la situación general respecto a este tema (evidentemente habría que ir caso por caso) es la estratégica, creo que analizando su repercusión no sé si a la larga crear tanto odio entre la población puede llegar a ser bueno de cara al futuro. Es decir, en el sentido militar más estricto, no sé si a la larga esas violaciones se pueden volver en contra de los perpetradores en forma de venganzas. No obstante es interesante, a la vez que aterrador, escuchar las declaraciones de algunos de los combatientes.

Por otro lado, esta situación no sólo supone un evidente perjuicio para la integridad física de las mujeres, sino también un estigma social y psicológico para ella y para su comunidad. Situaciones como la pérdida de confianza y de seguridad dentro del grupo, la obligación de casarse con el violador, el rechazo por parte de sus familias, la falta de recursos, los desplazamientos y migraciones… son algunos de los elementos que pueden incrementar su vulnerabilidad social. Esta situación trata de resolverse a través de legislaciones nacionales (son escasas y poco efectivas en situaciones de conflicto o postconflicto) e internacionales (hay muchas, pero de difícil aplicación en un caso real): La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU o la Resolución 1820 del Consejo de Seguridad de la ONU. Incluso podríamos hablar de que el Tratado de Comercio de Armas (ATT) debería tener muy en cuenta la cuestión de la violencia sexual de cara a su prevención, ya que el comercio y uso de armas ligeras está íntimamente ligado a este asunto.

La ONG Médicos Sin Fronteras lleva a cabo muchas campañas contra la violencia sexual en contextos de postconflicto

La ONG Médicos Sin Fronteras lleva a cabo muchas campañas contra la violencia sexual en contextos de postconflicto

Tal y como señala un informe de la Escuela de Cultura de PazLa violencia sexual como arma de guerra, el uso de la violencia sexual en los conflictos armados no es un fenómeno que haya hecho aparición en las guerras contemporáneas. Desde la leyenda del rapto de las sabinas en los orígenes de la Roma antigua, hasta las violaciones masivas de mujeres alemanas por parte del ejército soviético –entre 100.000 y un millón de mujeres alemanas pudieron haber sido víctimas de esta violencia–, o el fenómeno de las “mujeres confort”, esclavas sexuales al servicio del ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, la historiografía está plagada de episodios de violencia sexual organizada en contextos bélicos.

Entre 80.000 y 200.000 mujeres, la inmensa mayoría de ellas coreanas, fueron víctimas de la violencia sexual en los burdeles militares japoneses extendidos por toda Asia antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Otro de los episodios históricos que ha sido revisado con el objetivo de dar visibilidad a la experiencia de las mujeres es el de la independencia de la India y la partición del subcontinente que dio lugar a la creación de India y Pakistán. 70.000 mujeres pudieron ser víctimas de la violencia sexual durante el periodo de la partición. También durante el conflicto que dio lugar a la creación de Bangladesh como Estado independiente, se estima que entre 200.000 y 400.000 mujeres fueron víctimas de la violencia sexual. La mayoría de ellas eran mujeres bengalíes agredidas por soldados pakistaníes, en lo que según numerosos analistas fue una estrategia organizada para sembrar el terror en la población de Pakistán Este.

La conclusión a la que pude llegar después de ver los casos presentados por Iris, Marissa y Priscyl, es que aunque las guerras aparezcan como un contexto en el que puede aumentar la violencia sexual y los crímenes sexuales, la discriminación contra las mujeres está profundamente enraizada en las costumbres, las leyes y las mentes. Mientras tratamos de cambiar esos patrones culturales de desigualdad para acabar con este tipo de situaciones, la mitigación del problema pasa por iniciativas como las del Centro Seruka (Médicos Sin Fronteras) en Burundi, con una mejor atención sanitaria en todos los campos, una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones (UNIFEM & Right and Democracy), el trabajo conjunto entre hombres y mujeres sobre el problema y, por supuesto, la concienciación social para tratar de cambiar los patrones que estructuran una sociedad patriarcal y el refuerzo y cambio de las instituciones judiciales para acabar con la gran vulnerabilidad de la mujer. ¡Siempre hay esperanza!

Presentación en Power Point: DRC – BURUNDI SEMINAR (con fuentes y otros materiales)

Texto de la presentación (en inglés): DRC and Burundi Texts

¡SALUD!

El último bastión de resistencia que los republicanos españoles pudieron mantener en su lucha contra el levantamiento de Franco, apoyado por el fascismo italiano de Musolini y por la Alemania nazi de Hitler, fue Valencia. Mucha gente no pudo huir de allí a tiempo o no quiso irse de lo que consideraban su lugar de origen, donde sus padres habían vivido y donde ellos querían seguir viviendo. Cuando eres un soldado que lucha en uno de los bandos en contienda, sabes que si el tuyo pierde y te cogen, tu vida corre un serio peligro, pero ¿y si lo único que has hecho ha sido formar parte de la administración estatal anterior?

La represión franquista, no sólo durante el conflicto, sino durante los años de dictadura, se llevó por delante a cientos de miles de personas. Historiadores como Paul Preston (en su libro El Holocausto Español), apuntan a que fueron 180.000 los ejecutados durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura. A las ejecuciones acompañaron 250.000 exiliados y 280.000 presos en cárceles (el 10 por ciento de la población activa), 190 campos de concentración que acogieron 350.000 detenidos y 200.000 presos esclavizados a trabajos forzados sin remuneración ni derecho alguno para reconstruir las infraestructuras del Estado. Según el ex –fiscal general del Estado, Carlos Jiménez Villarejo, “los presos políticos fallecidos, entre los que se incluía a los fusilados tras un “proceso” y los muertos en las cárceles, desde abril de 1939 hasta el 30 de junio de 1944, fueron 192.684”. Suponía una media de 105 muertos diarios durante esos cinco años (terminada la Guerra Civil las tropas de Franco no tuvieron reparo alguno en fusilar a menores de edad, tómese como ejemplo a las tristemente famosas “Trece Rosas” en Madrid).

La situación que derivó de este proceso fue la de un auténtico genocidio que, como en Armenia o en Rwanda, trató de eliminar el entramado social republicano y de izquierdas que aún quedaba en España. Valencia (ver el libro El genocidio franquista en Valencia), como último reducto de refugio, fue uno de los lugares que más sufrió la represión de posguerra. Esto no sólo ha sido convenientemente silenciado por unos medios de comunicación muy ligados a antiguos representantes del aparato franquista, sino también por una Ley de Amnistía que comenzó el proceso de olvido una insuficiente Ley de Memoria Histórica que no ha terminado con ese problema. Lo que reina es la impunidad más de 70 años después, en un momento en el que el juez Garzón ha sido inhabilitado (único juez de alto nivel que se ha atrevido a abrir instancias sobre el tema, aunque en su momento también entorpeció las investigaciones) y los colectivos sociales, como la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se ven obligados a denunciar estos crímenes de lesa humanidad en Argentina, lo cual resulta una verdadera vergüenza.

Empar Salvador es investigadora del Fòrum per la Memòria del País Valencià e hija de represaliados del franquismo. Lleva luchando toda su vida por que se haga justicia y es autora del libro: El genocidio franquista en Valencia

Empar Salvador, investigadora del Fòrum per la Memòria del País Valencià, estuvo presente en una nueva edición del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I para hablarnos de todo lo que rodeó a este episodio. A pesar de la buena documentación (sirva de ejemplo la localización de las fosas) al respecto, tanto los tribunales españoles como los internacionales (en concreto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos) han declinado sus recursos en el caso, lo cual alimenta más aún la impunidad y el desaliento de las familias en su búsqueda de justicia. En el canal de Yotube del Fòrum puede encontrarse bastante material audiovisual sobre el tema. Muchas personas siguen trabajando actualmente en la búsqueda de justicia, no sólo en la Comunidad Valenciana, sino en toda España. Esperemos que además, el periodista Gervasio Sánchez, cumpla algún día (cuando acabe con sus proyectos en Colombia y otras partes del mundo) la promesa que hizo de investigar sobre los desaparecidos en España, para seguir su gran trabajo.

Os dejo aquí el documental presentado en el Seminario Intercultural sobre el genocidio franquista en valencia y un enlace donde lo podéis descargar. ¡Expandidlo, por favor, que no sea porque la verdad nunca salió a la luz! Una alumna mexicana del Máster preguntaba si no habría una forma de llegar a la reconciliación de alguna forma… ¡Nunca podrá haber reconciliación hasta que no haya justicia y el daño sea reconocido y reparado!

¡SALUD!

Una nueva sesión del Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I trajo hasta la sala de actos del edificio de posgrado un tema difícil de abordar: Corea del Norte. Debido al hermetismo de este país durante los últimos años, resulta complejo comprender cómo se desarrollan sus lógicas (sobre todo internas), ya que su proyección exterior sí ha sido más clara, condicionada eso sí, por el hecho de que oficialmente aún es un país en guerra.  Grabrielle Dombrowski ha sido la encargada de poner un poco de luz al asunto, tratando de explicar toda esta maraña.

Cartel sobre la unión del pueblo coreano a través de todos sus estamentos

Corea del Norte se autodescribe como una república socialista autodependiente. Sin embargo, se rinde un pronunciado culto hacia la personalidad de Kim Il Sung -el fundador de Corea del Norte y el primer y único presidente del país- y su hijo y heredero Kim Jong-Il. El hijo menor de Kim Jong-Il, Kim Jong-Un, fue nombrado heredero de los poderes políticos de su padre en octubre de 2010 a los 27 años de edad. A través de sus tres grandes líderes (a pesar de que algunos creen que Un será más aperturista)  Corea del Norte se ha convertido en uno de los estados fuertes en la región, principalmente al servir como muro este contra el cinturón que lleva construyendo EE.UU. durante las últimas décadas alrededor de China y Rusia.

Corea del Norte es un muro de contención en el este contra EEUU y Japón

Su capacidad nuclear es lo que más inquieta a todas las partes, ya que las últimas pruebas realizadas en 2009 y los lanzamientos de supuestos satélites parecen traer consigo otros fines. Como no se sabe exactamente el alcance y la potencia de la tecnología norcoreana, detrás de la que están China y Rusia principalmente, la situación se vive con bastante incertidumbre. Sin embargo, cuestiones como esta son ampliamente conocidas porque constantemente aparece en los medios de comunicación. Según Dombrowski, el régimen se sigue sosteniendo sobre (PONER NÚMERO PILARES), de los cuales el más importante parece ser China por motivos más que evidentes. Rusia tampoco parece querer un cambio en el statu quo, lógicamente.

pilares corea

Los pilares del sistema coreano propuestos por Grabrielle Dombrowski

Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado la cuestión de la base ideológica del sistema, el denominado JucheUna frase atribuida al político Kim Il Sung define juche del siguiente modo: En pocas palabras, la idea Juche significa que los propietarios únicos de la revolución y la construcción posterior son las masas. Por otro lado, la revista norcoreana Korean Review señala que Juche significa adoptar el papel de maestro de la revolución y reconstrucción de tu propio país. Esto significa un proceder independiente y creativo de cada uno con el fin de adaptar las soluciones a los problemas que puedan aparecer en el proceso de revolución y construcción.

Algunas características de Juche son:

  • Defensa de la independencia económica y política respecto a países extranjeros.
  • Songun: El aspecto militar es el más importante de la política.
  • Voluntarismo.
  • Nacionalismo popular: Exaltación de los símbolos nacionales y la defensa de la patria norcoreana ante la amenaza imperialista.
  • Respeto y defensa de la cultura tradicional coreana.

¿Pero qué pasa dentro de Corea?

Sólo algunas personas han logrado escapar de los campos de reeducación, a los que se manda a los ciudadanos desleales a través de una ley que implica hasta a tres generaciones en relación con la persona acusada. Uno de ellos es Shin Donk Hyuk, cuyos vídeos y entrevistas, junto con su libro, se han extendido como la pólvora alrededor del mundo. Pero la mayoría acaba siendo víctima de los acuerdos bilaterales entre Corea y China para su devolución o de las mafias chinas, entre otras. Amnistía Internacional sigue denunciando cada año la situación en este país asiático a través de denuncias y estudios, que siguen poniendo a Corea del Norte en el punto de mira pero que poco hacen cambiar las cosas.

Según las fuentes, entre 240.000 y 3.500.000 pudieron haber muerto durante la gran hambruna de los años 90′

 Sin embargo, las inundaciones de mediados de los 80′ y la caída de la URSS, entre otras cosas, empezaron a arrojar algo de luz sobre las deficiencias del sistema norcoreano, poniendo de manifiesto muchas de sus debilidades. Una gran hambruna asoló el país a principios de los 90′, en lo que se ha conocido como la Arduous March, llevándose por delante muchas vidas. La situación se ha ido volviendo cada vez más complicada, a pesar de que sigue recibiendo mucha ayuda por parte de instituciones internacionales y de los países implicados en el juego de poder regional: China (la principal interesada en mantener la situación), Rusia, EE.UU., Japón y Corea del Sur. Esta situación es algo que ya no se puede ocultar ni siquiera a través del control de las visitas de la prensa extranjera, del envío de diplomáticos a otros países (como Alejandro Cao de Benos, por mucho que algunos de sus planteamientos me parezcan interesantes) o del uso del miedo.

Las autoridades surcoreanas prohibieron el lanzamiento de panfletos después de que Corea del Norte amenazara con abrir fuego en el caso de alcanzar los folletos su territorio, pero los activistas siguen haciéndolo.

Ante este panorama un cambio real parece complicado, aunque Gabrielle Dombrowski cree que los cambios es más probable que lleguen desde dentro del propio país. Eso sí, la ayuda externa es necesaria pero no parece que vaya a proceder de los gobiernos. Por ello, propone salidas y cambios a través de las redes generados por las personas que han logrado escapar, a las que hay que dar apoyo porque si no es posible que no prosperen; de los globos de propaganda que se lanzan desde las fronteras pese a estar prohibido, ya que es una forma de dar a conocer otras realidades que no la del propio gobierno norcoreano; de ONGs como Liberty in Korea; o de una cada vez mayor expansión del mercado negro de productos que puede facilitar el intercambio de posturas entre gentes de diferentes lugares dentro del propio país (hasta ahora estrictamente restringido y penado porque se necesitan permisos especiales) y se presenta como una alternativa a la crisis sistémica del país.

Presentación: Descifrando Corea del Norte

¡SALUD!

Porque hoy el Seminario Intercultural del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I se traslada a la calle, donde estaremos luchando por nuestros derechos y por una sociedad más justa. ¡Nos vemos en las calles!

¡SALUD!

Día: 09/05/2012

Lugar: Universidad Jaume I

En una nueva sesión del Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, Henning  Lorch nos habló de la relación entre la igualdad de género y la violencia estatal. En este espacio Henning tomó la palabra para presentar ideas sobre cómo la igualdad de género disminuye la violencia estatal, a través de políticas que fomenten la igualdad de oportunidades y reduciendo significativamente los estereotipos que han fomentado el dominio masculino durante mucho tiempo.

Henning planteó un interesante recorrido a través de la violencia estructural, ayudándose de métodos cuantitativos y presentando interpretaciones diversas (diferencias de género,  inter-/intranacionales, diferencias sociedad civil/estado, económicas, etc.) a través de varios autores: 1. Caprioli (2000), 2. Caprioli and Boyer (2001), 3. Caprioli (2003), 4. Regan and Paskeviciute (2003), 5. Caprioli (2005), 6. Melander (2005), 7. Hudson and Brinton (2007), 8. Heaney (2009), 9. Nincic & Nincic (2002), 10. Bjereld (2001). Podéis encontrar la presentación aquí: Gender Equality and State Violence – By Henning Lorch

Sin embargo, lo que más llamó mi atención aquel día fue el modelo presentado por el ponente. Aunque no creo mucho en los modelos que tratan de explicar la complejidad inmensa de este mundo en el que vivimos, creo que Lorch estuvo acertado en las relaciones encontradas entre las variables incluidas en el modelo.

Modelo presentado por Henning Lorch

La idea principal de el modelo es que tanto los sistemas de gobierno, como los factores económicos y culturales, son determinantes en el desarrollo de una sociedad y también son muy importantes desde el punto de vista de género. Esto se produce ya que en función de cuáles sean las características que posean esas variables, el papel de las mujeres también se ve afectado de una forma u otra. Del mismo modo, las políticas estatales influyen en ello. Por ejemplo, una educación basada en la narrativa de los “grandes hombres de la historia” (descubridores, comerciantes, economistas, reyes…) decanta mucho la balanza hacia la predominancia masculina. ¿Por qué no hablar también de las grandes mujeres que han vivido y hecho grandes cosas por este mundo? Es una buena forma de crear conciencia y reconocimiento, como plantea este modelo.

Del mismo modo, la incorporación de las mujeres al mundo laboral, “de puertas hacia fuera” si queréis, (¿cuándo no han trabajado? que alguien me lo diga…) y a los puestos de poder (aunque siguen siendo minoría) también han supuesto un vuelco del sistema patriarcal, facilitando que las conexiones planteadas por este modelo se incrementen. La lucha feminista en la búsqueda de la equidad, pero basada en la diferencia (somos diferentes en capacidades y en maneras de obrar, ya no sólo por género sino como individuos y creo que los más positivo es saber sacar lo mejor que hay en cada uno), ha logrado grandes cosas, pero la discriminación en ciertos contextos sigue muy presente por desgracia.

Además, todo este panorama está envuelto por el papel de los omnipresentes y poderosos medios de comunicación, que a menudo y sin saberlo, a veces, reproducen las estructuras tradicionales. No obstante, gracias al trabajo cada vez más intenso y efectivo de las organizaciones que trabajan por tener en cuenta el enfoque de género, ya existen códigos éticos que buscan introducirse en los ámbitos comunicativos y educativos.  A mi no me cabe la menor duda de que, como decía Henning, una mayor participación, consideración y reconocimiento de la mujer en la sociedad y una mayor igualdad (con lo cual, menor discriminación) supondrán una menor violencia por parte del Estado, principalmente porque el cuidado aumentará y disminuirá la fuerza. Entonces si habrá un verdadero equilibrio entre las energías femenina y masculina.

Aquí os dejo el modelo propuesto por los compañeros en el taller final, con unas discusiones muy interesantes:

Modelo propuesto por los estudiantes del Master de la Paz (2011-2013)

¡SALUD!

Día:  02/05/2012

Lugar: Universidad Jaume I

África ha vuelto a ser uno de los temas a tratar en el Seminario Intercultral del Máster Universitario Internacional en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I, donde Macharia Munene, profesor en la United States International University in Nairobi, hablo de la importancia geopolítica y estratégica del este de África.

Ya desde la época colonial, la zona del cuerno de África ha sido una de las más importantes del continente. En esta zona, a lo largo de los siglos, se han ido mezclando los intereses internos de las poblaciones locales con los intereses extra estatales de las antiguas potencias coloniales. El control de tres puntos estratégicos como son el canal de Suez (clave para el transporte marítimo), el Mar Rojo (puente entre Asia y África) y la salida al Índico con una posible proyección y control hacia el Golfo Pérsico, hacen de esta zona una de las más importantes a nivel geoestratégico.

Los movimientos de las potencias occidentales en este sentido parecen estar claros. Con una base en Djibouti, con cada vez más presencia en el vecino Yemen y con operaciones como ATLANTA, Estados Unidos ha pasado a ser uno de los países más interesados en la estabilidad de la zona, después de que en 2004 estimara que África Oriental era la zona más peligrosa para sus intereses. Otros países están presentes en la zona: España, Alemania (con mucha presencia a nivel de ayuda humanitaria), Francia, China, Rusia, Gran Bretaña, etc. Todos jugando su papel en la zona para salvaguardar sus intereses pesqueros, sobre hidrocarburos, gas, minerales, rutas comerciales…

Amenaza de guerra en Somalia, final de 2006

Eritrea y Etiopía siguen limando sus diferencias en territorio somalí

Del colonialismo belga, alemán, británico o italiano el África Oriental heredó una gran cantidad de desigualdades en incongruencias que facilitaron conflictos como el de Rwanda y el devenir de Somalia hacia un Estado que se define como fallido. Sin embargo, ante estas lógicas de poder externas, los propios países de la región siempre han tratado de hacerse con un hueco dentro de su área de influencia y he aquí que a lo largo del tiempo han derivado en conflictos entre Etiopía y Eritrea (que siguen su conflicto a través de terceros en Somalia, desde hace ya tiempo), entre Uganda y Tanzania o que incluso regiones como Sudán del Sur decidan tomar las riendas de su propio futuro.

Además, estos conflictos generan gran cantidad de desplazados en África Central y Oriental, dificulta mucho más las cosas y traslada los problemas más allá de unas fronteras que ni siquiera todo el mundo reconoce como tales. En Kenia, por ejemplo, los campos de refugiados siguen creciendo en la actualidad. A estos elementos, se une el hecho de que ciertas zonas del noreste de la República Democrática del Congo, minerales como el estratégico Coltán están alimentando esos conflictos e implicando a los vecinos del este, ya que suele ser por los países vecinos por donde este mineral accede al mercado internacional.

Todo el continente es un elemento estratégico fundamental tanto para los países extranjeros, que beben de sus recursos, como para los propios africanos, que parecen no haber interiorizado todavía el poder que tienen si deciden utilizarlo. Si lo pueblos africanos tuviesen la capacidad de unirse, defenderían mucho mejor sus intereses y su posición como continente frente al expolio occidental y oriental. Sin embargo, a lo largo y ancho del territorio, los conflictos han desangrado y están desangrando África. Muchas son las contradicciones internas del “continente olvidado”, algunas derivadas del colonialismo y de la globalización y otras de sus dinámicas internas, pero algunos países fuertes en la región están tratando de alzar la cabeza, más ahora que el panaficanismo impulsado por Gadafi (entre otros muchos) ha perdido una de sus cabezas importantes.

Sin embargo, las relaciones con occidente y con China siguen apuntando a África como uno de los lugares calientes del planeta a nivel geopolítico y geoestratégico. La población africana sufre el hambre derivado de la especulación con su tierra y la muerte de las luchas por los recursos estratégicos, mientras que las desigualdades y el descontento sigue siendo creciente. Mientras tanto, las grandes potencias se reparten el pastel tratando de no perder lo que aún les queda. La pregunta ahora es si, en el África Orienta, ¿se impondrá el militarismo estadounidense y de la OTAN o será la apesta comercial de Pekín? Veremos cómo se mueven ambos actores durante los próximos años y si los africanos de la región, están dispuestos a seguir aguantando un nuevo colonialismo de “mercado y diplomacia militarista” o serán capaces de empoderarse con verdaderas políticas y herramientas de liberación.

¡SALUD!

Conferencia de Macharia Munene: GEOPOLITICS GEOSTRATEGY AND THE CHALLENGE OF ENSURING PEACE IN EASTERN AFRICA (inglés).